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Diálogos en Wall Street
No hay que pelear con la Fed, aconseja la vieja máxima de Wall Street. Pero para eso hay que saber si la Fed mantiene el rumbo o si se apresta a un viraje. Y las flamantes minutas sumieron a muchos en la perplejidad. ¿Se le acaba el carretel al QE3? Nuestro hombre en Wall Street, el veterano Gordon Gekko, nos explica su opinión.
Gordon Gekko: Es la segunda vez consecutiva que las minutas provocan un sacudón. Luce intencional: pienso que la Fed quiere sosegar los ánimos.
P.: La primera vez fue una falsa alarma. Se interpretó que el banco central pensaba echarse atrás con el QE3; o sea, cesar o reducir significativamente las compras de bonos de largo plazo que realiza mes a mes. Ahora, la discusión cobró mayor voltaje. Y ya son "numerosos" los participantes que piensan que habrá que desensillar aún antes que el mercado laboral produzca una mejora sustancial.
G.G.: Las minutas son muy crudas. La discusión es feroz. Y no hay ningún esfuerzo por ocultarlo.
P.: Es un volcán en erupción. Es imposible leer los puntos salientes del debate y no pensar que el QE3 tiene un destino de poda en un futuro no muy distante.
G.G.: Ni el QE2 ni el QE3 surgieron de un consenso pacífico. Son hijos de una división profunda. Ambos tuvieron una buena legión de detractores dentro de la Fed. Siempre muy vociferantes.
P.: Sin embargo, se advierte un crescendo de las objeciones. Es difícil no asociarlo con una próxima revisión del programa. Tal vez, un recorte parcial de las compras.
G.G.: Lea el comunicado de la reunión. Allí no se dice eso ni se sugiere tampoco.
P.: Pero sí en las minutas.
G.G.: Lo que tiene que ponderar es que el comunicado es la síntesis de todo lo dicho y actuado. Y fue aprobado por once votos favorables y uno solo en desacuerdo. Allí se afirma que el QE3 recargado (o sea, la suma del QE3 original más la ampliación que reemplazó al Twist II) continuará hasta que las condiciones laborales "mejoren sustancialmente". Y se refiere a los 85 mil millones de dólares por mes. No olvide que las minutas son un registro de material aluvional, sin decantar, en bruto.
P.: ¿Qué me quiere decir? ¿Qué hay mucho ruido y pocas nueces?
G.G.: El debate es feroz. Las votaciones no lo son. Se resuelven con amplio margen de comodidad a favor de persistir con el QE3. La Fed no es el Banco de Inglaterra. Allí Mervyn King quiso reforzar el QE y perdió la votación 4 a 3. Me imagino que la discusión debe ser tan acalorada como en Washington; la diferencia es que Bernanke tiene la voluntad del banco central muy alineada con el QE3 y bajo control.
P.: Las minutas nada dicen sobre la postura de Bernanke, y, en definitiva, es él quien define.
G.G.: Sabemos que Bernanke no cambió su posición en enero. Es la información que arroja el comunicado.
P.: Pero puede hacerlo para la próxima reunión.
G.G.: Todo es posible. El debate público posterior al último cónclave no arroja ningún indicio.
P.: Quizás el QE3 no tenga un recorte abrupto. Pero, ¿por qué no imaginar que se arriará antes que termine el año?
G.G.: No durará toda la vida, sí. Comenzará a retirarse en marzo, no. Si rige el recorte de gasto público, menos. Charles Evans, de la Fed de Chicago, quizás el defensor número uno del QE3, señaló que el banco central, a través de las compras de bonos, le provee "barras de energía" a la economía y que continuará haciéndolo hasta que se consolide el mercado de trabajo. ¿Cuánto tiempo llevará?, se le preguntó. "Pueden ser seis meses, puede ser un año", dijo. Le aclaro que Evans tiene una proyección de crecimiento del PBI del 2,5% para 2013 (que no es tan magra) y que no espera que la tasa de desocupación llegue al 6,5% antes de 2015. La Fed adoptó su regla (modificada) cuando lanzó el QE3. Si el criterio de Evans va a ser la guía de la política monetaria (no tiene por qué serlo) yo le diría que no hay mucho en las minutas que deba quitarle el sueño.
P.: Me imagino que todo el mundo querrá escuchar de boca de Bernanke si hay razones o no para pensar en un cambio de estrategia.
G.G.: Seguro. En principio, el silencio de radio cuenta como un voto de continuidad.


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