5 de diciembre 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Siempre se dice que los árboles no crecen nunca hasta el cielo, y Wall Street, que no parecía muy convencida, ahora titubea. Una breve seguidilla de bajas en la Bolsa cortó la racha alcista ¿Qué hay detrás? ¿Otra vez la Fed? ¿El temor a una burbuja? ¿O las simples leyes de la naturaleza? Hablamos con Gordon Gekko, nuestro guía en las calles de Lower Manhattan.

Periodista: Es un milagro. Tenemos cuatro días consecutivos en baja en Wall Street. ¿Qué pasó? ¿Existe algún motivo?

Gordon Gekko: Hay excusas, pero no obra ninguna razón especial. Las noticias son amables. No han surgido novedades de peso. Nada que pueda catalogarse como una adversidad.

P.: ¿Es el cansancio de los inversores? ¿O el temor incipiente?

G.G.: Podríamos decir que es una confirmación de la ley de la gravedad. Aún así es una influencia tardía y muy tenue.

P.: Se repiqueteó mucho últimamente con el asunto de la burbuja. ¿Cree que el mensaje caló hondo?

G.G.: A decir verdad, cuando el mercado sube no se le presta mucha atención. Es cuando baja que se genera audiencia. En todo caso, menear el tema puede servir para profundizar la caída, no para iniciarla.

P.: ¿Ve preocupación?

G.G.: Sobre todo en los que no se subieron al tren en ninguna de sus últimas estaciones.

P.: Estarán aliviados ahora.

G.G.: Creo que sí. Es un patrón que hemos visto repetidas veces a lo largo del año. La clave ha sido la falta de una corrección como Dios manda después de una suba magnífica en magnitud y tiempo. Desde 2011 que no se produce un resbalón del 10%. Y el avance es muy potente.

P.: ¿Llegó el momento?

G.G.:
Hasta ahora todos los declives se revirtieron temprano a caballo de la impaciencia de los inversores. No dejan que el mercado achique, prefieren comprar pronto los retrocesos y así se abortan mermas más pronunciadas.

P.: Un motivo de inquietud puede ser el informe de empleo que se conocerá mañana.

G.G.:
Es una buena excusa.

P.: Una lectura muy potente puede acrecentar las chances de que la Fed agite de nuevo el fantasma de la retirada del QE3...

G.G.:
No lo niego. Hoy hubo un adelanto con el informe ADP (sobre el empleo en el sector privado). Pero es difícil creer en el fantasma del "tapering" inminente después de haber escuchado a Ben Bernanke y a Janet Yellen. Por eso digo que es una buena excusa. Con una reunión de la Fed a dos semanas, está bien armada. Pero no hay mucha gente que se la crea de veras. Si las cotizaciones se hunden porque la usan como coartada, lo que vendrá después será un rebote apurado cuando se corra el velo.

P.: La tasa larga se mantiene. No ha subido pari passu con esta sensibilidad de las acciones.

G.G.: Si la Fed fuera una preocupación seria, ya lo hemos visto, lo que primero se resquebraja es la fe en los bonos. La tasa tendería a trepar con facilidad.

P.: Quizás los inversores se hayan inclinado por hacer lo más sensato: tomar las ganancias que hay sobre la mesa. ¿Para qué esperar a fin de año?

G.G.:
Algo de eso hay. Pero ya hubiera sido muy sensato haberlas tomado con algunos meses de antelación, ¿no le parece?

P.: Es que los mercados no les dieron el tiempo.

G.G.:
Tampoco lo han hecho ahora, la caída es nada. Le diría que hoy por hoy este tropiezo le interesa más a los que están afuera, desinvertidos, que a los que tienen exposición. Y no creo que la visión cambie si la baja, como mínimo, no supera el 5%.

P.: ¿El 5% es el umbral del dolor? ¿O de la tolerancia?

G.G.:
Es un nivel indicativo. Hay posiciones financiadas con deuda tomada en margen (en una cuantía récord) y ahí pueden comenzar los problemas de estómago. A las posiciones de acciones armadas desde mediados de octubre las taparía el agua.

P.: El rally de Acción de Gracias hizo mutis por el foro.

G.G.:
Ya se facturó por anticipado cuando Janet Yellen pasó por el Senado. No tiene nada que reclamar.

P.: No es una queja, sino un análisis de la situación. Diciembre empezó con el pie izquierdo en un año en el que anduvo todo derecho, derecho. ¿Cree que 2013 bajó la persiana?

G.G.:
Diciembre puede descremar y aún así sería un gran año. Puede tomarse un descanso, hacer un serrucho y moverse en sentido lateral. Pero la tónica del año ha sido talonear y talonear y abrirse paso en la espesura. Me parece que tarde o temprano lo va a intentar de nuevo, sí o sí. Esa bala de plata está disponible y se la querrá usar.

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