1 de noviembre 2023 - 00:52

Diálogos de Wall Street

¿Qué hará la Fed hoy al cabo de su reunión, Gekko?

Yanet Yellen, presidenta de la Reserva Federal.
Yanet Yellen, presidenta de la Reserva Federal.

Periodista: Termina la reunión de la Fed. ¿Qué esperar? ¿Quizás alguna sorpresa?

Gordon Gekko: No. La Fed está en el negocio de ser previsible.

P.: Estirará la pausa, entonces.

G.G.: Correcto. La incógnita se trasladará a diciembre. La idea será dejar las tasas cortas donde están a menos que la data, de acá a mediados del mes próximo, obligue a otra cosa. Los mercados están ayudando a la Fed en su tarea de contención a través de la suba de las tasas largas, y no hay que exagerar.

P.: Pero las tasas largas dejaron de subir. Tocaron 5% dos semanas atrás y dieron marcha atrás. Hoy la tasa a diez años ronda 4,84%. ¿Es suficiente?

G.G.: Subieron 150 puntos base desde fines de mayo. No es poco. Y su carambola sobre las tasas hipotecarias las colocó a estas por encima de 8%. La verdad es que la economía no se frenó en el tercer trimestre pero se le cierran los caminos. Y la inflación se disciplina.

P.: Más bien la actividad se aceleró. El PBI crecía a 2% en el primer semestre y saltó a 4,9%.

G.G.: Sí, pero el mercado inmobiliario, su blanco principal, tiene el destino marcado. Es cuestión de tiempo. El consumo fue muy robusto. Y, dentro de su composición, el consumo de bienes durables. No es que la suba de tasas los estimule, es todo lo contrario. La Fed no necesita apretar más. La inflación amaina. Y también la variación nominal de los salarios.

P.: Aunque los salarios reales están subiendo.

G.G.: Es el mejor de los mundos, sí.

P.: ¿Qué me dice de las huelgas en la industria automotriz?

G.G.: Se levantaron ya.

P.: Sí, pero con aumentos fuertes. Una fuente del sector señala que le sumarán 800 o 900 dólares promedio al costo de cada auto.

G.G.: No hay dudas de que el mercado de trabajo tiene un exceso de demanda. Veremos cómo impacta en los precios (mucho menos). La política monetaria lo tiene en cuenta, pero no reacciona caso por caso.

P.: Hablando de sorpresas, ¿no podrían venir por el lado de la Tesorería? La refinanciación trimestral fue la chispa que le dio más potencia a la escalada de las tasas largas.

G.G.: Todos los ojos están puestos ahí. Ya sabemos lo más importante. El programa será más chico que lo esperado. Janet Yellen precisa distribuir u$s776.000 millones en papeles. Unos u$s75.000 millones menos que lo que se temía. Y u$s234.000 millones menos que el trillón largo que hubo que colocar entre julio y septiembre.

P.: Que hubo que colocar con fórceps.

G.G.: Sí. Fíjese que todo el déficit del ejercicio fiscal fue 1,7 trillones.

P.: Se escuchan críticas a Yellen de todos los colores. ¿Por qué concentró tanto la emisión de deuda? ¿No es una locura?

G.G.: Las críticas tienen que ver con el pasado. ¿Por qué no se refinanció a plazos largos cuando las tasas eran bajísimas? Yellen tuvo que sobrecargar la colocación porque la disputa por el techo del endeudamiento la obligó a pisar el freno en el segundo trimestre. Y debió compensar. Igual creo que se equivocó con el ritmo de la reposición de la liquidez en la cuenta general que tiene el Tesoro en la Fed. Debió haber sido más cauta. Ese fue el motivo del cortocircuito.

P.: ¿No puede volver a repetirse?

G.G.: Por favor, no. Ya tiene u$s750.000 millones. Con eso se arregla.

P: ¿Aun si vuelve la disputa por el presupuesto? El tema está congelado hasta el 17 de noviembre, pero para seguir después la Administración tiene que ponerse de acuerdo con la oposición. Y la negociación previa terminó con el líder republicano de la Cámara de Representantes lanzado por la ventana, por sus propios partidarios.

G.G.: El sistema es disfuncional, qué duda cabe. Sabemos que se llegará a una solución, pero no sin antes causar revuelo. Pero es otro asunto, diferente al techo de la deuda. Yellen se va a arreglar con la liquidez que tiene a mano. Si no hay presupuesto, o sea autorización de gasto, simplemente no podrá consumirla. De hecho, el Tesoro piensa llegar a marzo del año que viene sin tocar la cifra.

P.: ¿Todo bajo control, entonces?

G.G.: Todavía falta saber cómo se distribuirá la emisión en función de los plazos al vencimiento. Cuanto menos se incline a los plazos más largos más alivio producirá.

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