... que «Anochecer de un día agitado», el famoso hit de los Beatles sería, probablemente, el mejor título para describir cada una de las jornadas de la última semana. Desde el comienzo con un paro de actividades que llevó a que no se movieran, prácticamente, camiones con granos ni hacienda, acatamiento que, dicen, no ocurría desde fines de los 80 (tal vez, porque se difundieron algunos de los nombres de quienes sí lo habían hecho en la protesta del año pasado, y ahora nadie se animó a correr riesgos frente a sus pares), que siguió con la mediática ocupación de un banco en una pequeña localidad entrerriana, a cargo del federado Alfredo de Angeli, hasta la intrascendente -pero larga- reunión de la Mesa de Enlace con los ministros Débora Giorgi y Florencio Randazzo (extrañamente conciliadores en ese encuentro), y que se intentó presentar como un éxito rotundo. Pero ahí no terminó, pues después hubo conferencias de prensa cruzadas en las que se incumplió con lo que se había pactado en el encuentro; también una sesión en el Congreso con el pleno de la oposición que, prácticamente, pareció hecha para el lucimiento personal del ahora PJ disidente Felipe Solá y, como broche, la bomba que representaron los trascendidos sobre una eventual nacionalización del comercio de granos, a cargo del «halcón» Ricardo Echegaray y la famosa ONCCA (aunque él ahora dirige la AFIP) que, en este contexto, hacen tambalear seriamente el avance de las negociaciones, aunque el tema no es nuevo, y ya hubo intentos anteriores, hasta de nivel parlamentario.
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... que, si bien el eventual intento saldría por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), la realidad es que en el Parlamento hay un proyecto, con una especie de IAPI y Junta de Granos potenciado, que con el inicio de las sesiones ordinarias, tranquilamente podría ser reflotado para su aprobación legislativa. El problema, según los entendidos, es que el Gobierno duda ya con contar con los votos suficientes como para imponerlo, y no quiere correr el riesgo de someterse a un desgaste como el del año pasado con la Resolución 125 y, menos aún, con el mismo probable resultado. De todos modos, sorprendieron bastante algunas afirmaciones del titular de la comisión de agricultura de la Cámara baja, el cordobés, kirchnerista, Alberto Cantero, que consultado por el programa de radio «Siempre que llovió, paró...», sobre el trabajo en esa comisión, señaló que estaba preparando una ley sobre manejo y conservación de tierras, otro sobre desarrollo sustentable a mediano y largo plazo, y destacó que estaba «repasando» el estratégico proyecto de ley de arrendamiento. Nada dijo sobre el nuevo IAPI, a pesar de ser de su autoría y, mucho menos, sobre los temas más candentes de la agroindustria en esta etapa. Más vale, parecía independizado de toda coyuntura... Tal vez por eso, Cantero recibió fuertes críticas en los últimos días, sobre los apenas 14 proyectos de su sector aprobados el año pasado, sobre un total de más de 300 presentados, lo que muestra una baja eficiencia legislativa. También sorprendió hablando de «los equipos técnicos del sur de Córdoba», zona que no se caracteriza, justamente, por ser oficialista. A nadie le quedó muy claro a quiénes se refería y varios estuvieron tentados de preguntarle al vicepresidente de CRA, Néstor Roulet, que abreva en Río Cuarto, para ver si acercaba alguna información. Lo que sí quedó claro, es que las eventuales estrategias oficiales se van a asentar en la controvertida, y para algunos inconstitucional Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), y no en el Congreso, ya que allí es evidente que tampoco están al tanto de nada de esto.
... que el malhumor campesino no cesa, y no sólo por el posible intento oficial de estatizar la comercialización de granos (en realidad, de las toneladas de soja del año pasado que quedan en manos de los productores, y que son casi la mitad del volumen que sostiene el Gobierno, es decir, unos 5 o 6 millones de toneladas, como máximo), sino por la mala situación que se vive en varios otros sectores. En carne, por ejemplo, volvió a postergarse el contralor de las exportaciones de Hilton por el atraso que traen los embarques, y ya varios descartan que, igual que año pasado, se va a volver a incumplir con los envíos de la tan preciada cuota a Europa. En lechería es casi peor, y no solamente porque el ahora director de Ganadería, Luciano Di Tella proviene de ese sector, en el que es muy discutido ya que tiene una usina láctea en Navarro (y parece que no es, justamente, de las que mejor paga a los tamberos), sino por los datos que difunde de la actividad, por la falta de peso específico que tiene como para hacer cumplir los acuerdos y, en definitiva, porque no se registran avances concretos. De hecho, la que parece haber cambiado de encargado de prensa, ya que ahora salen gacetillas de ella todas las semanas, es la subsecretaria Carla Campos Bilbao, bonaerense especialista en horticultura, cuyo último viaje de aprendizaje la llevó a Formosa. Allí, acompañada también por Di Tella, afirmó tener un «compromiso de desarrollo territorial», se reunió con 33 pequeños productores de La Diosa, y visitó las obras de la Ruta 28. Sin embargo, alguien cerca de ella, se preguntó cómo pensaría lograr el citado desarrollo (territorial) con una política nacional que desplaza a los productores ganaderos, especialmente a los criadores (actividad central en Formosa), o que no les permite a los productores lograr el precio pleno por sus cosechas. Y ahí son bastante más de 33 los afectados... Seguramente Campos Bilbao tampoco conocía demasiado Formosa, y a su chaqueño ministro Luis Bazterra, uno de los más creativos y emprendedores funcionarios (sumando nacionales y provinciales) que se tenga memoria.
... que «no digan que siempre laburo, porque a veces también me rasco», parece que fue una de las frases con que el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, logró desconcertar a varios de los miembros de la aparentemente distendida mesa de negociación que mantuvieron los dirigentes del campo, con su jefa Débora Giorgi, y Florencia Randazzo. De ser cierta, muestra a las claras que el clima interno era bien distinto al que luego lucieron los funcionarios frente a las cámaras de televisión. Lo que muchos creen es que el ambiente no se va a repetir en el próximo encuentro de mañana (aunque varios dudan ya de su realización), y tampoco en los actos que, muy calladamente, se estarían armando para mediados de la próxima semana, cuando se conmemore el primer aniversario de la presentación de la Resolución 125.
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