7 de mayo 2010 - 00:00

Dicen en el campo...

Dicen en el campo...
... que fue una semana muy internacional la que está terminando, con la presencia de los presidentes de la región reunidos por Unasur en la Reserva Sofitel de Cardales; también la coincidencia de la realización del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), que congregó a los ministros del Mercosur ampliado y cuyo programa (reducido por la demora de casi un día en llegar de la ministra boliviana, de colorido traje típico), incluyó una pintoresca cena «for export» -que siempre gusta a los extranjeros- en San Telmo (donde la «revelación» canora fueron el ministro trasandino y el subsecretario Oscar Solís, cantando y bailando); la realización del Mercosur de la Carne, y también un nuevo almuerzo del Consejo Interamericano de la Producción y el Comercio (CICYP), que ahora preside Arturo Llavallol, de la Rural, que, como siempre, se realizó en el Alvear, donde habló Rodolfo Terragno. Todo esto matizado con protestas (carne, alimentos, etc.) y varias asambleas de productores con más presencia de la que se esperaba. En todos lados los comentarios fueron muy variados, aunque, con tanto invitado extranjero, la crisis de Grecia y la de varios países europeos, comenzando por España, inquietaban a propios y ajenos, especialmente porque buena parte de las exportaciones argentinas, básicamente agropecuarias/alimentos, van al Viejo Continente, y la caída del euro no es una buena noticia.

... que si bien todos lucían muy animados y amigables, la Unasur (que aún no fue suscripta por la mayoría de los países socios) fue el eje de cruces de facturas entre varios presidentes, aunque uno de los más «requeridos», especialmente por la prensa, fue el de Venezuela, Hugo Chávez, debido a los rumores de coimas para vender a ese país, al menos, en su relación con la Argentina. También Lula da Silva reconoció problemas comerciales con la Argentina y lo mismo, aunque por otras razones, planteó José Mujica, de Uruguay. Respecto de este último país, varios técnicos visitaron estos días Buenos Aires y uno de ellos explicó que, en realidad, la salida de las pasteras de Finlandia y su instalación en el Cono Sur no es por un problema de contaminación, sino porque en Finlandia necesitan 40 años para que crezca un árbol y poder cortarlo, mientras aquí un eucalipto está listo en apenas 8-10. También ese país nórdico es uno de los que presenta el mayor consumo de lácteos, 400 litros por habitante por año, mientras que en la Argentina se rondan ahora los 200 litros y en China, apenas 8, lo que va a cambiar rápidamente en la medida en que sigan su crecimiento económico y, por ende, la mejora en su dieta. De ahí que prácticamente todo el mundo esté mirando hacia el gigante asiático. Pero hablando del mundo, también trascendieron algunas internas domésticas, como el «esfuerzo» que habría hecho el sector oficial para que el Congreso Mundial de la Carne que organiza la Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC), y que este año se realiza en la Argentina (justo en el momento en que están peor las exportaciones locales), no se haga en el predio palermitano La Rural. Parece que hasta habrían tentado con algunos «fonditos» para lograr el cambio de sede, aunque parece que no hubo suerte. Lo que no se sabe es si el rechazo al centenario predio es porque la Sociedad Rural es miembro de la Mesa de Enlace o porque la explotación del predio está en manos de una de las empresas de Francisco de Narváez, enrolado en el pejotismo crítico. En cualquiera de los dos casos, para el oficialismo era justificado el intento.

... que otro tema que también reapareció sobre el tapete es el remanido asunto de las regalías para las semillas, que sigue sin resolverse desde hace siete años. Ahora parece que el asunto se reactivó y que la principal empresa involucrada, una multinacional muy mediática a la que se acusa de casi todo lo que sucede, reinició una ronda de conversaciones con las partes. Y aunque sostiene que ya son más las adhesiones que los rechazos, hay dudas sobre el tema ya que, por ejemplo, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), comandada por Mario Llambías, se muestra reticente, igual que la Federación Agraria Argentina (FAA) de Eduardo Buzzi. Tampoco es demasiado homogénea la situación con otros sectores, como la industria y la exportación. Uno de los principales cuellos de botella parece que sigue siendo si el royalty se cobrará en la bolsa de semilla al venderla o primará el criterio de los semilleros de cobrar al barrer, a la hora de vender y/o exportar. Que también en el sector agrícola siguieron los comentarios por la reelección de Ernesto Crinigan al frente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, a pesar de algunos intentos por reinstalar en ese cargo a José «Pepe» Gogna. Por otra parte, en Rosario preocupa a los productores la altura del Paraná, que después de cierto amesetamiento, estaría amenazando ahora con volver a crecer debido a las copiosas lluvias en el sur de Brasil. El tema no es menor ya que la altura esta vez podría ser extraordinaria, haciendo desaparecer las pocas islas que quedan, para colmo en la entrada del invierno y con cierta «incipiente» sequía en toda la región que puede «achicar» los campos ganaderos, impidiendo entonces recibir esas haciendas.

Dejá tu comentario