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Dicen en el campo...
... que la justificación del malestar del campo es fácil de entender a la luz de los resultados de la encuesta de los grupos CREA, considerada entre las más serias y profesionales, de la que surgen datos alarmantes. Por caso, el área de trigo y la de maíz estarían cayendo un 20% y el 30% respectivamente, reduciéndose así nuevamente el área de cereales, que volvería a ser ocupada (en parte) por oleaginosas como la soja. También se destaca que el porcentaje de empresas que registran deuda del año anterior que deberán refinanciar, se eleva ya al 38%. A su vez, las malas expectativas económicas para el país y para la actividad se ponen de manifiesto en que, a la semana pasada, el 65% de las empresas aún no había comprado siquiera las semillas para la campaña de granos gruesos, y el 24% reconoció que iba a disminuir el nivel de empleo. Naturalmente, si ésta es la situación de los que se considera como "productores líderes" (no por el tamaño, sino por la adopción de tecnología), el escenario se agrava con los productores generales, y es lo que tiene a maltraer a las empresas proveedoras de insumos (semillas, fertilizantes, agroquímicos, etc.), servicios, y hasta a los bancos que comienzan a desesperarse por la colocación de los montos previstos de préstamo para esta campaña, que pocos están demandando, y no todos los que lo hacen tienen "carpetas aceptables". "Nadie se quiere endeudar este año, y menos ahora que comenzaron a cumplirse los pronósticos de clima", reconocía un productor en un recreo de Aapresid. Allí también, durante la entrega de los premios Sustentar, de la entidad y la tradicional revista Chacra, se palpaba también la preocupación de los empresarios, incluyendo a los de maquinaria agrícola, cuyas ventas siguen desplomándose, lo que impacta en la economía de muchas localidades.
... que hay que aceptar que el malestar reconoce diversas fuentes y las complicaciones crecen. De hecho, el norte va liderando el recalentamiento, especialmente en Salta, Tucumán y el Chaco. Tanto es así que muchos camioneros no quieren salir con cargas por temor a tener que enfrentar cortes, lo que también comienza a alterar ciertos aprovisionamientos; pero también, el desplome del precio de leche, por debajo de los u$s 1.500 la tonelada, que hace temer a los tamberos que las usinas vuelvan a la carga con bajar más el precio de la leche en "tranquera de tambo" (tendencia que ya comenzó en julio), puede ser el epicentro del conflicto esta semana, y no se ve ninguna actitud oficial que apunte a descomprimir la situación con alguna propuesta superadora. Igual, también hay descontento en distintas cadena como la de porcinos (entre empresarios y dirigentes), por la participación -o no- en el grupo de dos docenas de entidades para encarar un programa ganadero que permita recuperar la producción y exportación de carne vacuna en pocos años (también los grandes frigoríficos habrían recibido algún "mensaje" oficial por su presencia en ese foro). También las disputas, en este caso entre productores, alcanzan al frente sanitario, por temas de vacunación antiaftosa y lucha contra la garrapata, de antiquísima data y que siguen sin miras de solución, al contrario. Los temas fueron obligados durante la presentación del libro de Miguel Schiariti que aporta, como virtud, el ordenamiento de lo ocurrido en el sector ganadero en los 15 años que van de este siglo, más allá del punto de vista que puede ser discutible. Sin embargo, lo realmente llamativo, no fue la presencia del exministro Jorge Remes Lenicov, o del economista Guillermo Todesca, sino la de Miguel Santiago Campos responsable de la cartera de Agricultura justamente, en aquellos momentos cuando el Gobierno tomó la seguidilla de seis medidas antiproducción ganadera, que concluyeron en marzo de 2006, directamente con el cierre de las exportaciones (suba de retenciones, aumento del peso de faena, suspensión de los reintegros, precios de referencia, controles en Liniers, etc.), y que fueron las causas de la pérdida de casi un cuarto del rodeo vacuno en los años siguientes. "Ésa es la verdadera máquina de picar carne", señaló un asistente, jugando con el título de la obra que se presentaba ese día.


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