6 de marzo 2009 - 00:00

Dictador sudanés enfurece y acusa a Occidente

El presidente de Sudán, Omar al Bachir, camina entre partidarios en Jartum. La situación humanitaria en el país se torna más crítica por la expulsión de agencias y organizaciones humanitarias.
El presidente de Sudán, Omar al Bachir, camina entre partidarios en Jartum. La situación humanitaria en el país se torna más crítica por la expulsión de agencias y organizaciones humanitarias.
Jartum - El presidente sudanés, Omar al Bachir, afirmó ayer que son otros líderes occidentales, y no él, los que deberían responder ante los tribunales internacionales por crímenes de guerra, y rechazó cualquier intento de «colonizar» su país. Bastón en mano, vestido de traje sin corbata y danzando ocasionalmente al ritmo de cantos patrióticos, Al Bachir se presentó ayer ante miles de seguidores un día después de que la Corte Penal Internacional (CPI) ordenó su arresto.
«Los que deberían ser llevados ante la Justicia son aquellos que exterminaron al pueblo de Vietnam, los que cometieron el genocidio de Hiroshima y Nagasaki y los que asesinaron al pueblo de Irak con todo tipo de armas prohibidas», afirmó el dictador.
Aludiendo al ex presidente estadounidense, George W. Bush, Al Bachir dijo que «mintió a su pueblo y al mundo entero» sobre la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak que causaron «dos millones de muertos». «Él es el que debiera ser llevado ante la Justicia», insistió.
También acusó a EE.UU. en los conflictos de Medio Oriente. «Esos crímenes en Gaza fueron vistos por el mundo entero. Ellos (los israelíes) mataron a miles de personas», agregó.
La CPI, con sede en La Haya, ordenó ayer el arresto de Al Bachir por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado de Darfur, en el oeste de Sudán, en el que según la ONU murieron más de 300.000 personas. La orden corresponde a un pedido del fiscal Luis Moreno Ocampo.
El gobernante sudanés se convierte así en el único jefe de Estado en ejercicio cuya detención es requerida por un tribunal internacional. Sudán no reconoce a la CPI y su Gobierno ya anunció que no cumplirá la orden.
En el mitin que encabezó en Jartum, Al Bachir aseveró que su país está listo para «cualquier repercusión» que pueda surgir a partir de la orden de arresto pedida por los jueces del tribunal, aunque no detalló a qué se refería.
La orden emitida por la Corte incluye siete cargos: cinco por crímenes de guerra -entre ellos exterminio, tortura y violación- y dos de lesa humanidad -ataques directos e intencionados contra la población civil-. Pero Sudán, que no es firmante del Estatuto de Roma que creó el CPI, se niega a cumplir esa orden.
Al Bachir respondió a la acusación ordenando a 10 agencias humanitarias que dejen Sudán. Las autoridades locales acusaron a esos grupos de pasar información a la CPI sobre presuntas atrocidades en Darfur. Las organizaciones no gubernamentales expresaron indignación, negando cualquier vínculo con la Corte y dijeron que su expulsión pone miles de vidas en riesgo.
Agencias EFE, Reuters y ANSA

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