15 de febrero 2012 - 00:00

Dilma: “Brasil deberá remar contra la corriente en 2012”

Guido Mantega
Guido Mantega
San Pablo - Dilma Rousseff reunió a sus ministros y a partidos aliados, a los cuales les advirtió que en 2012 Brasil deberá «remar contra la corriente» de la crisis europea para tener un crecimiento económico de entre el 4% y el 5%, con el aumento de la inversión en planes sociales y de infraestructura y el corte de gastos corrientes.

La presidenta brasileña también advirtió que «no tolerará» gastos extras de los partidos aliados destinados a acciones de gobierno que tengan vinculación con las elecciones municipales del 7 de octubre.

«Tenemos una crisis internacional que aún no está resuelta. Tenemos que remar contra la corriente. Si la crisis se soluciona, tendremos un crecimiento del 5% en 2012, pero si persiste, creceremos el 4%. Decidimos que la meta para este año será del 4,5%. Es un lindo crecimiento», dijo el ministro de Economía, Guido Mantega.

Portavoz de la reunión del consejo político encabezado por la presidenta, Mantega dijo que Brasil tiene todas las condiciones para alcanzar la meta, luego de 2011, que, según todos los pronósticos, estará rondando el 3%.

La economía brasileña -según Mantega-, la inversión pública y privada deberán crecer entre el 10% del Producto Bruto Interno.

Hasta 2014, último año de Rousseff, se espera una inversión pública y privada de 571.000 millones de dólares en Brasil. La orden de la presidenta, según Mantega, fue aumentar la inversión.

Pero por otro lado, el Ministerio de Economía planea un recorte de gasto en el Presupuesto de 2012, según el sector privado, de entre 20 mil millones de dólares y 45 mil millones de dólares. «No hay números definidos todavía, pero eso permitirá el superátiv primario», explicó.

En 2011 el ajuste fue de 20 mil millones de dólares en gastos corrientes del Gobierno.

«Sólo lograremos el crecimiento que queremos poniendo en práctica los planes de inversión económicos y sociales, y el Congreso nos acompaña impidiendo cortes en los gastos corrientes de la esfera pública», afirmó el ministro.

La directriz de Rousseff a sus aliados y ministros fue la siguiente: en 2012, el programa de aceleración del crecimiento (PAC), con obras para el Mundial 2014 incluidas, deberá generar 2 millones de empleos.

El programa público de vivienda tendrá un presupuesto a ejecutar de 26 mil millones de dólares.

Mantega negó versiones de prensa sobre el aumento del impuesto a las ganancias para titulares de depósitos a plazo fijo.

Por otra parte, la presidenta, que incluye en la reunión a los máximos dirigentes de los 11 partidos aliados al PT, advirtió que continuará con la dureza frente al uso electoral de partidas públicas.

Rousseff, que se desprendió de ocho ministros desde que asumió el 1 de enero de 2011, siete de ellos por corrupción, advirtió que será «obsesiva» con la calidad de la gestión y de los servicios públicos brindados a los ciudadanos. Y en ese sentido advirtió sobre los gastos públicos en un año electoral como éste.

«La presidenta dio un recado para todos de que las elecciones no pueden dividir a la base aliada. Y nos dijo que no permitirá que la máquina pública sea usada para beneficiar a tal o cual partido», declaró el presidente del aliado Partido Democrático Laborista, el exministro Carlos Lupi, uno de los renunciantes acusado de irregularidades en 2011.

Agencia ANSA

Dejá tu comentario