2 de febrero 2012 - 00:00

Dilma, “preocupada” por trabas

Brasilia - El Gobierno brasileño se declaró preocupado ayer ante las nuevas medidas de control de importaciones que entraron en vigor en la Argentina, e informó que evaluará su legalidad e impacto antes de adoptar una decisión, dijo la secretaria de Comercio Exterior, Tatiana Prazeres.

«Seguimos con preocupación este tema, y estamos en contacto permanente con el sector privado de Brasil y el Gobierno de Argentina para que podamos entender el impacto económico de este nuevo régimen y la consistencia jurídica» del sistema, señaló Prazeres. Los nuevos controles adoptados por la Argentina, que entraron en vigor ayer, obligan a los importadores a presentar una declaración jurada de sus compras para obtener autorización, lo que se teme demore las operaciones.

Las autoridades brasileñas se tomarán su tiempo para evaluar las implicaciones en el comercio con la Argentina, y su legalidad conforme a las reglas internacionales del comercio, indicó la funcionaria.

La secretaria se abstuvo de anticipar el tipo de medidas que podría tomar en reciprocidad el Gobierno de Dilma Rousseff, aunque insistió en que trabajarán de la mano con el sector privado para evitar perjuicios a los exportadores.

La Argentina fijó nuevos requisitos a las importaciones para controlar la salida de divisas en medio de la crisis internacional.

Los industriales brasileños han calificado la medida argentina de «barrera» que aseguran afectará mucho al comercio bilateral.

La Argentina es el tercer socio comercial de Brasil, con un volumen de intercambio bilateral de unos 33.000 millones de dólares en 2011, que resultó deficitario para Buenos Aires en más de 4.000 millones de dólares (+20% con respecto a 2010), según cifras oficiales.

Agencia AFP

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