"El cambio de la posición del Gobierno nos dejó perplejos y desarmó nuestra lucha" en defensa de Petrobras, afirmó el senador Lindbergh Farias del PT. "Fue pésimo el acuerdo con el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) lo que causa un enorme perjuicio a Brasil", agregó.
El legislador Farías, de Río de Janeiro, el estado con mayores reservas de hidrocarburos, expresó la posición de la mayoría de los senadores oficialistas que se opusieron a los cambios en la ley petrolera.
La reforma votada a última hora del miércoles elimina la exclusividad de Petrobras para explotar los campos en aguas ultraprofundas que albergan reservas del orden de los 60.000 a 80.000 millones de barriles.
Ayer la presidencia nacional del PT emitió un comunicado en el que catalogó de "retroceso" los cambios en la explotación del presal. "A pesar de la derrota parlamentaria sufrida, el Partido de los Trabajadores continuará empeñado en resistir al retroceso representado por este cambio de la ley", dijo el presidente petista, Rui Falcao.
Los encontronazos entre Rousseff y el PT se agravaron en las últimas semanas y ése sería el motivo por el que ella no participó en la última propaganda televisiva de la agrupación, donde sí estuvo Luiz Inácio Lula da Silva, ni encabezará mañana los actos por el 36 aniversario del partido, como estaba previsto.
Las divergencias en torno a la reforma petrolera al parecer agregó otro ingrediente a las discrepancias entre la mandataria y el PT, surgidas hace un año por la designación entonces de Joaquim Levy como ministro de Finanzas y el respaldo de la presidenta a su plan de ajuste económico.
Estas nuevas tensiones penetraron, inclusive, al Palacio del Planalto (sede de gobierno), donde el ministro de Trabajo y Previsión, Miguel Rossetto, también criticó las modificaciones a la normativa. "No podemos aceptar este retroceso en el marco regulatorio petrolero", disparó.
Hasta ayer Rossetto era considerado uno de los ministros más cercanos a Rousseff e integró el núcleo de dirigentes que condujeron la campaña presidencial en 2014 cuando fue reelecta.
Según analistas la nueva legislación, que aún espera ser refrendada en la Cámara de Diputados donde hay más peso opositor, en buena medida reinstala la normativa en vigor desde los años 90, durante la gestión del expresidente Fernando Henrique Cardoso, del PSDB.
La semana pasada el debate acalorado entre la oposición y el PT impidió que el proyecto fuera tratado en el plenario del Senado, lo cual fue mal recibido por inversores extranjeros y por tenedores de títulos de Petrobras cuyas acciones oscilaron.
Pero la impasse fue destrabada por el aval dado por Rousseff para que sea aprobada la iniciativa del senador José Serra del PSDB, el partido más importante del bloque opositor que esta semana relanzó la campaña por el "impeachment" (juicio político) en su contra.
El consenso logrado por el Planalto y sus adversarios del PSDB permite suponer que puede haber más acuerdos en otros proyectos importantes sobre reformas estructurales como el que cambia el actual régimen de previsión social y que es criticado por el oficialismo.
El influyente senador Serra, excandidato presidencial en 2002 y 2010, dijo que su comportamiento parlamentario no se guía "por el principio de cuanto peor mejor". Y agregó que "éste es un proyecto que beneficiará al Gobierno y a la nación" antes que al sector privado o algún grupo político en particular.
| Agencias ANSA, Brasil247 y Reuters |


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