“Algunos se preguntaran qué opción ofrezco. En principio, llamar a las cosas por su nombre: no hablar de una dura negociación cuando no lo fue, y mucho menos hablar de ‘beneficios’. La realidad es dura”. Bajo duros términos por el entendimiento del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Máximo Kirchner renunció ayer a la presidencia del interbloque oficialista en Diputados y generó un clima de tensión e incertidumbre no sólo en el Congreso -arrancan las sesiones extraordinarias (ver página 12)-, sino en todo el oficialismo.
- ámbito
- Edición Impresa
Diputados: impacto directo de puja por el FMI activó tembladeral en Frente de Todos
“Esta decisión nace de no compartir la estrategia utilizada y mucho menos los resultados obtenidos con el FMI”, señaló. Advertencia de la UCR.
“Nadie nos dijo nada. Estamos pidiendo prudencia porque necesitamos levantarnos de este golpe”, reconoció anoche un experimentado legislador del oficialismo a Ámbito. Kirchner no le avisó a casi nadie de su decisión, salvo a Alberto Fernández, a su madre -Cristina de Kirchner, titular del Senado- y al presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, quien dialogó en varias ocasiones con el diputado para apaciguar una situación que era imposible de modificar.
“Esta decisión nace de no compartir la estrategia utilizada y mucho menos los resultados obtenidos en la negociación con el FMI, llevada adelante exclusivamente por el gabinete económico y el grupo negociador que responde y cuenta con la absoluta confianza del Presidente de la Nación, a quien nunca dejé de decirle mi visión para no llegar a este resultado. Permaneceré dentro del bloque para facilitar la tarea del Presidente y su entorno. Es mejor dar un paso al costado para que, de esa manera, él pueda elegir a alguien que crea en este programa del FMI no sólo en lo inmediato, sino también mirando más allá del 10 de diciembre del 2023”, aseguró Kirchner en un comunicado.
Por otra parte, dijo: “Dejé los prejuicios de lado y también los agravios recibidos para conformar el Frente de Todos, no así las convicciones. No lamento haber brindado un trato que no fue recíproco. Entendí desde el momento en que Cristina Fernández de Kirchner nos dio la instrucción de construir el Frente de Todos que lo sucedido hasta su conformación no podía obturar lo que vendría. Lamentablemente fui uno de los pocos que actuó de esa manera. Sería más que incorrecto aferrarse a la Presidencia del Bloque cuando no se puede acompañar un proyecto de una centralidad tan decisiva en términos del presente y los años que vendrán”.
Sobre el final del comunicado, el legislador resaltó: “Por comprensión histórica, por mandato popular y por decisión política, mi postura no busca señalar a quienes acompañan de manera crítica o directamente festejan, como he leído. Ojalá todo salga en los próximos años como el sistema político, económico y mediático argentino promete y mis palabras sean las de alguien que en base a la experiencia histórica solo se equivocó y no hizo otra cosa que dejar un lugar para seguir ayudando”. Un puñado de horas más tarde, el propio Alberto Fernández dijo que Cristina de Kirchner se mostró en desacuerdo con la decisión de su hijo.
Para esas horas de la noche, la oposición comenzó a analizar lo ocurrido. Por caso, el jefe del radicalismo en la Cámara baja, Mario Negri, señaló: “Veníamos diciendo que había un silencio que aturdía de parte del kirchnerismo duro con respecto al acuerdo del Gobierno con el FMI. Hoy queda claro que hay una grave crisis interna dentro del Frente de Todos que parece ir ganando gravedad y volumen”.
También alertó la exsenadora y ahora diputada Pamela Verasay: “Mintieron en el anuncio y ahora nadie quiere hacerse cargo del ajuste. La puja por el poder les impide gestionar . La única certeza es la irresponsabilidad con la que improvisan un plan económico dañando cualquier acuerdo internacional”


Dejá tu comentario