Según informó la agencia Reuters, otros bonistas comenzaron ayer a mostrar su disgusto por la presentación argentina. Mohammad Ladjevardian, un inversor en Houston, dijo que los bonos que él compró a precio completo antes del default de 2002 deberían recibir los mismos términos del acuerdo que consiguió Elliott. Pero afirmó que no pudo lograr que nadie de Argentina negocie y, con ira, presentó una demanda judicial contra Pollack para pedir su remoción del caso. Ladjevardian señala que su experiencia demuestra cuán arbitrario puede ser el proceso de acuerdo. La Argentina está al tanto de los problemas y los prospectos de los bonos que emitirá lo mencionan explícitamente.
"La República no puede asegurar que litigios adicionales contra la Argentina no afectarán negativamente sus activos o la capacidad de la Argentina de acceder a los mercados internacionales de capitales o realizar pagos sobre los bonos o el resto de su deuda pendiente", señala el documento.
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