En cambio, "Somos una familia" es casi el canto del cisne de Jean-Paul Rappeneau ("Cyrano de Bergerac"), que ya tiene 84 años y llevaba 12 sin filmar ni el cumpleaños del nieto. Pero conserva la mano. Supo enredar maldades de pueblo chico, celos y recelos, picardías de cama, bufete y alcaldía, intriga inmobiliaria, lindos lugares, gente linda, buena música, todo agradable y con buen elenco, incluso con invitados de lujo: André Dussollier (el mandamás que promete un pago rápido mientras posterga la firma de cheques) y el concertista Mu Ye Wu (elegante consuelo de una novia desplazada). Pequeño detalle: dice transcurrir en Ambray, pero se filmó en Tours, Blois, Clermont-Ferrand y similares (y envidiables) bolsones de pobreza.
Y si una marca un inicio y otra un posible final, "Veloz como el viento" señala una resurrección: la de las películas italianas de carreras y persecuciones, tan aplaudidas en los 70. Personajes y situaciones se inspiran en historias reales del mundo de las pistas mediterráneas, todo contado con humor, rumor de motores e itálico histrionismo. Tiene además sus partes serias, su pequeña emoción, y hasta parece más verosímil que cualquier film americano del mismo ambiente. El final permite esperar una segunda parte: "la lotta continúa", e anche la carriera. Principales responsables, Matteo Rovere y el actor Stefano Accorsi, que estuvieron hace poco en Buenos Aires.
| P.S. |
"Bien de familia, una película musical" (íd., Argentina, 2015). Dir.: M. E. Fontana. Int.: D. Oyuela, C. Sanzani.
"Somos una familia" ("Belles familles", Francia, 2015). Dir.: J. P. Rappeneau. Int.: M. Amalric, M. Vacth.
"Veloz como el viento" ("Veloce come il vento", Italia, 2015). Dir.: M. Rovere. Int.: S. Accorsi, M. De Angelis.


Dejá tu comentario