6 de febrero 2015 - 13:08

Divisiones en CGT-Caló por acuerdos con China

DESDE GREMIO DE LA CONSTRUCCIÓN PIDEN RECHAZAR ACUERDO BILATERAL

Gerardo Martínez y Ricardo Pignanelli
Gerardo Martínez y Ricardo Pignanelli
  Los acuerdos con China impulsados por el Gobierno dispararon un nuevo motivo de discordia en la CGT oficialista. Las cartas que Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA) envió a diputados para pedirles rechazar el convenio bilateral durante su tratamiento parlamentario fueron desautorizadas desde la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA), que encabezan Ricardo Pignanelli (mecánicos, SMATA) y Antonio Caló (metalúrgicos de UOM). Martínez pidió el rechazo por entender que la vigencia de los acuerdos con el gigante asiático abre la puerta para una oleada de trabajadores chinos y pone en riesgo contratos para empresas nacionales.

"No vi las cartas pero por lo que sé no llevan las firmas del presidente ni del vice de la Confederación. De hecho, yo tampoco la recibí, le dijo a este diario Oscar Romero, mano derecha de Pignanelli en SMATA y diputado nacional del bloque del Frente para la Victoria (FPV). El gremialista aclaró que se enteró por Ámbito Financiero de las misivas enviadas por Martínez: una tanda como secretario general de UOCRA y la otra como secretario de Relaciones Institucionales de la CSIRA.

En la misma línea, el jefe de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge Lobais, negó haber sido consultado como miembro de la conducción de la CSIRA para la campaña contra los acuerdos bilaterales. "Debe ser una movida de Gerardo (Martínez), vaya uno a saber con qué objetivos", deslizó Lobais.

La Confederación de Sindicatos Industriales es un sello más de la galaxia sindical, aunque fue creado en julio de 2012 a instancias del Gobierno para aglutinar a las organizaciones más comprometidas con el modelo del oficialismo, y también las más dependientes de medidas del Ejecutivo para sustentar los actuales niveles de empleo en la actividad fabril.

La jefatura de la CSIRA quedó a cargo de Pignanelli, uno de los preferidos por Cristina de Kirchner, y como número dos fue designado Caló, que siempre permaneció del lado del oficialismo. Gerardo Martínez, aunque se lo considera cercano al Gobierno y que cuenta con excelente diálogo con Cristina de Kirchner, suele hacer gala de su carnet en el reducido grupo de los "independientes" junto a José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Andrés Rodríguez (estatales, UPCN). Además, el líder de la UOCRA es uno de los dirigentes que negocia con Hugo Moyano la reunificación de la CGT durante el primer semestre del año.

Las cartas de Martínez a los diputados, enviadas a mediados de enero, son consistentes con su posición ante los senadores, durante el primer tramo del debate parlamentario y que quedó zanjado con la media sanción, a fin de año. Pero en este caso el gremialista fue más allá y de manera directa les pidió a los legisladores rechazar la iniciativa, y lo hizo en nombre de la CSIRA, lo que molestó a los dirigentes más cercanos al Gobierno.

La campaña, además, coincide con la difusión de la postura negativa de la Unión Industrial Argentina (UIA) a los convenios bilaterales. La razón, la misma que esgrimió Martínez: la preocupación de que las empresas nacionales quedarán afuera de las contrataciones. En la entidad fabril el impulso central a un comunicado de rechazo corrió por cuenta de su secretario, José De Mendiguren, que cuenta con el rasgo saliente de ser diputado nacional por el Frente Renovador de Sergio Massa. Y tanto en la organización patronal como en la CGT oficialista creen que De Mendiguren y Martínez unificaron criterios para coincidir con la negativa a los acuerdos.

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