10 de diciembre 2010 - 00:00

Divisiones en el BCE

Berlín - El frágil consenso del Banco Central Europeo (BCE) podría romperse pronto, amenazando sus operaciones de compras de bonos de las economías más débiles de la zona euro, a menos que los gobiernos hagan más por resolver la crisis de deuda del bloque. Una «mayoría abrumadora» del Consejo de Gobierno del BCE respaldó la semana pasada comprar más bonos, dijo ayer el presidente Jean-Claude Trichet, pero dejó en claro que el banco central espera que los gobiernos detengan los problemas estructurales.

Carsten Brzeski, economista de ING Financial Markets, cree que las divisiones en el consejo del BCE son las menores que se conocen en los últimos seis meses y que los tradicionalmente duros representantes de Alemania, Axel Weber y Juergen Stark, están mostrando algo de pragmatismo. No obstante, indicó que la división podría volver. La poca acción de los gobiernos en contra de la crisis -cuando la principal alternativa sería aumentar el tamaño de la red de seguridad financiera- podría aumentar la presión sobre el BCE para que acelere sus compras de bonos, elevando las tensiones dentro del consejo.

«De una manera positiva, se podría decir que el BCE compró algo de tiempo para que los políticos cambien su opinión (sobre las medidas adicionales). De manera negativa, se podría decir que compraron tiempo ante el riesgo de la complacencia», comentó Brzeski.

Las compras de bonos del BCE subieron levemente la semana pasada después de que los mercados financieros reaccionaran a la baja ante el acuerdo de Irlanda para acceder a fondos de rescate de la UE y el FMI. La compra de bonos ofrecida sólo fue un breve apoyo para los deudores más débiles del bloque, antes de que los ministros de la zona euro dijeran el martes que no adoptarían nuevas medidas, reimpulsando la incertidumbre del mercado.

Agencia Reuters

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