Docentes, más cerca de un acuerdo con Nación

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Contra reloj, los cinco gremios docentes nacionales se pusieron anoche más cerca de cerrar un acuerdo definitivo con Nación, al aceptar una suba del salario mínimo -hoy, de $ 1.490- a $ 1.845 en julio (+23%). Sin embargo, elevaron al ministro de Educación, Alberto Sileoni, una contrapropuesta de incremento de ese piso en marzo, a la espera de una respuesta oficial a primera hora de hoy.

Si efectivamente los funcionarios de Cristina de Kirchner aceptan un aumento del salario mínimo de los maestros en marzo para llevarlo a cerca de $ 1.800 (+ 19%), el acuerdo sería refrendado hoy mismo, en el marco de una reunión paritaria convocada especialmente para la ocasión por la cartera laboral que conduce Carlos Tomada.

Es la postal que ansía la Presidente, quien sueña con anunciar la llegada a un entendimiento con los maestros en el marco del acto que desplegará desde las 18 en la Casa Rosada, en el que anunciará junto a Sileoni los cambios que remozarán el nivel secundario en todo el país.

De todas formas, el hecho de que se arribe finalmente a un concenso con los docentes nacionales no asegura el normal retorno a clases, previsto masivamente para el próximo 1 de marzo.

La experiencia reciente lo prueba: en 2009, funcionarios nacionales y gremios federales festejaron el haber consensuado un alza del salario mínimo a $ 1.490 y confiaron en un inicio tranquilo del ciclo lectivo.

Sin embargo, los gobernadores no lograron replicar luego las concesiones en sus provincias -paritarias locales mediante-, y finalmente en más de medio país las aulas permanecieron vacías por varios días.

Por de pronto, y de la mano de una serie de contactos telefónicos, la cartera educativa nacional propuso ayer inicialmente a los cinco sindicatos nacionales -CTERA, CEA, UDA, AMET (técnicos) y SADOP (privados)- una oferta de suba del salario mínimo desdoblada, para llevarlo a $ 1.720 en marzo (15,5%) y a $ 1.845 en julio (23%).

Por la tarde, los titulares de los gremios federales mantuvieron un encuentro para analizar la oferta. Allí decidieron avalar el incremento final del 23% a mediados de año, aunque optaron por rechazar el porcentaje de aumento inicial y elevar una contrapropuesta a Nación.

Con ese fin, pasadas las 20, los dirigentes desembarcaron en el Palacio Pizzurno, donde activaron intensas negociaciones con Sileoni, quien quedó en elevar el nuevo pedido gremial a la Presidente, con la intención de contestar hoy mismo.

A principios de febrero, y en el marco del Consejo del Salario, los sindicatos que nuclean a los maestros habían rechazado la propuesta del Gobierno nacional de elevar el salario mínimo a 1.650 pesos en marzo y a 1.780 pesos en agosto. En cambio, exigieron llevarlo a 1.800 pesos en marzo y a 1.900 en junio.

Por la mañana, y ya en territorio bonaerense, técnicos de la Dirección General de Cultura y Educación provincial y de los gremios docentes habían decidido pasar a un cuarto intermedio hasta mañana para continuar con las reuniones de la Comisión Técnica Salarial, que evalúa el aumento que se otorgará al sector.

La estrategia tuvo que ver, precisamente, con la intención de esperar el resultado de las negociaciones madre, que se llevaban por esas horas adelante ante Sileoni.

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