El menú de ayer en nuestra Bolsa fue «a la carta». Puede el interesado elegir -según también su propensión y estado de ánimo- entre el extremo optimista: y que resulta de un Merval completo con nueva suba, del 1,23%. O bien, quedarse con la punta más oscura, como fue el «M.AR» -sin el peso de las petroleras- que se fue hacia el negativo y casi en la misma proporción: 1,30%, de baja. Para todos los medios de información, «la Bolsa argentina ayer subió» (y en virtud de tomar la primera de las opciones). Los que están dentro de la «cocina» del negocio, operadores e inversores constantes, seguramente que no vieron de manera tan simple la rueda de ayer. Y menos, teniendo en cuenta que la locomotora del movimiento, el Dow Jones, en la víspera se fue trabando y hasta dejar un saldo negativo de 1,15%. El Bovespa no se plegó, quedando con aumento cercano al 1%, y en nuestro medio la situación se hizo tan difusa como ese entrechocar de índices. Resultaba un día con otros aditamentos, pero que aparecían como «rumores» durante la sesión bursátil, a develarse después, con un discurso presencial a las 18. El indicador clásico llegó a estar en baja, con «1.061» puntos, como también tocó alta cima de «1.095». Y terminó por concluir en «1.078» unidades. Viendo a Tenaris, con 3,8% de aumento y las Petrobras haciendo de apoyatura, se explica por el peso ponderado el avance de un índice y la caída del otro. Tenaris operó con 675.000 papeles, esto también obró en favor del volumen y que se amplió a $ 51 millones de efectivo en acciones. Una rueda local que fue como una película con dos finales, a elección. Lo que llegaría después, quizás matizará la jornada de hoy. Además del Dow Jones, claro. La Bolsa, expectante.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario