El Gobierno de Juan Manuel Santos descartó asistir a una cita en el seno de la Unión de Naciones Suramericanas si ésta no ocurre esta misma semana, por considerar que sería tarde para tratar la situación humanitaria que afecta a más de 11.000 colombianos, según la ONU. "Habíamos dicho que queríamos (una reunión de) Unasur esta semana porque queríamos hacer el debate y mostrar lo que está pasando, si esta semana no es Unasur, ya no creemos que vale la pena", dijo la canciller María Ángela Holguín.
La cita de Unasur había sido anunciada por Bogotá para mañana en Quito, sede del organismo, pero fue aplazada el lunes porque la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, está de gira con el presidente Nicolás Maduro por Asia.
Según Holguín, si su homóloga no abandona la gira para asistir a Unasur, significa que "no le parece que realmente es importante lo que está pasando" y el debate es aún más innecesario.
La diplomacia colombiana sufrió un doble revés el lunes, ya que además de anunciarse la postergación en Unasur, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó convocar una reunión de cancilleres solicitada por Bogotá para tratar denuncias de "violación de derechos humanos". La Argentina y Brasil se abstuvieron.
La tensión entre Bogotá y Caracas comenzó el 19 de agosto con el cierre de pasos fronterizos por Maduro tras un ataque a militares venezolanos durante una operación anticontrabando, y que el mandatario atribuyó a "paramilitares colombianos". Desde entonces, Venezuela deportó a unos 1.100 colombianos, mientras otros 10.000 cruzaron la frontera por temor a ser expulsados sin sus familias y pertenencias, según detalló el lunes la Organización de Naciones Unidas (ONU). Ante el panorama, Colombia planteó como alternativa acudir a la ONU. "Usted ve estos organismos internacionales y usted piensa: tanta cosa y tantos recursos que cuestan y en el momento de una crisis desaparecen", dijo Holguín.
| Agencias EFE, AFP y ANSA |


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