26 de abril 2018 - 23:27

Economistas del PJ cuestionan el manejo de fondos (extra) de Vidal

• SILVINA BATAKIS Y MARTÍN POLLERA RECONOCIERON DEUDA DEL KIRCHNERISMO EN OBRA PÚBLICA
En medio de la puja por las tarifas y la encrucijada del Gobierno frente a la inflación, dos miembros de la Comisión de Economía del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires dialogaron con Ámbito Nacional sobre el impacto de estos problemas en el mayor distrito del país.

Diagnóstico. “Lo único que hubo en estos años fue una lluvia de dólares con carácter especulativo”, coincidieron. Foto: Mariano Fuchila.
Diagnóstico. “Lo único que hubo en estos años fue una lluvia de dólares con carácter especulativo”, coincidieron. Foto: Mariano Fuchila.
Silvina "La Griega" Batakis, exministra de Economía durante el gobierno de Daniel Scioli y titular de esa comisión, analizó la situación bonaerense y, en ese contexto, cuestionó el nivel de endeudamiento y la política de obra pública de María Eugenia Vidal. Reconoció sin embargo la deuda en materia de infraestructura que dejó la administración anterior. Martín Pollera, en tanto, economista y docente de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, aseguró que la falta de una política productiva, la caída del consumo interno y los altos costos de los servicios castigan centralmente a las pymes. Veamos:

Periodista: ¿Cómo evalúa la gestión de su sucesor en la provincia, el ministro Hernán Lacunza?

Silvina Batakis: Le pondría el título de "Deuda". Replica el escenario nacional de endeudarse comprometiendo el futuro, hipotecándolo. De esta manera no hacen más que emparchar sus propios errores, su falta de conocimiento de la provincia. Cuando llegaron al Gobierno instalaron esta idea de "la provincia quebrada", porque no conocían la magnitud de la provincia, no la habían estudiado, no pensaban ganar. Tenían hasta cierto desprecio por la provincia. Es un distrito complicado, difícil de administrar. Aporta 40% de los recursos, y recibe 18%. Aunque eso hoy se revirtió por la recuperación de fondos, que en definitiva se los sacaron a los jubilados.

P.: Pero la gobernación asegura que los fondos que surgen de la emisión de deuda se destinan a obra pública. ¿Eso fue así también en el gobierno de Scioli?

S.B.: Las finanzas son complicadas, hay que saber administrar muy bien para poder hacer cosas. Deben estar administrando bastante mal, porque pese al nivel de deuda que tomaron y con la cantidad de recursos nacionales que reciben uno no ve que la provincia está en obra continua. Es

una contradicción muy fuerte. Nosotros bajamos un 50% el stock de deuda desde 2007 a 2015 y ellos revirtieron esa tendencia y me pregunto dónde están los fondos.

P.: La administración anterior dejó una deuda grande en infraestructura. Se notó, incluso, en municipios oficialistas.

S.B.: Sé que era poco y que dejamos una deuda en infraestructura muy fuerte. Pero se hacían cosas, se inauguraban centros de salud y escuelas permanentemente, mientras que hoy las cierran. Las finanzas siempre estaban al límite. Era como el maratonista que no tiene un cachito de grasa para sacarle de ningún lado. La provincia siempre fue difícil, y no había tanta posibilidad de hacer obras. A pesar de eso, se hicieron muchas.

P.: ¿Y el gobierno de María Eugenia Vidal tiene "más grasa"?

S.B.: La diferencia con esta gestión son los 65 mil millones de pesos que logró por la pelea del Fondo del Conurbano y los ingresos del endeudamiento. Esos fondos deberían verse en toda la provincia. No hay obras de envergadura.

P.: Pero si la holgura financiera que tiene hoy la provincia se logró, en gran medida, por la eliminación del Fondo del Conurbano ¿por qué cuando fueron gobierno no dieron la misma discusión?

S.B.: Hubo un pedido y conversación con el gobierno de Cristina (de Kirchner). No hubo pelea, pero sí hubo planteos para la recuperación de los puntos de coparticipación que perdió la provincia. También hubo algún intercambio epistolar entre diputados nacionales y nuestra gestión. Es difícil de resolver y creo que el Estado tiene la visión holística de que sabe adónde tienen que ir los recursos.

P.: ¿Cómo ve la negociación con el sector docente?

S.B. Este gobierno tiene el concepto de que los salarios son un costo, incluso en cuanto a la prestación de los servicios del Estado, pero además de eso es una política nacional que decidió anclar la economía en los salarios. En 2017 el anclaje fue en la tasa de interés, pero cuando ven que la tasa no les da resultado para bajar la inflación, deciden anclar los salarios en un 15%. Si logran hacer que la paritaria de los docentes (que es uno de los gremios con mayor cantidad de afiliados a nivel nacional) cierre al 15%, con eso van a bajar el consumo en todo el país porque va a tener que replicarse en varias provincias, y sumado a esto, el 15% de los privados. Cuando se baja el consumo se entra en períodos de estanflación, entonces sí, bajás la inflación, pero a costa de una crisis interna y una pérdida de bienestar muy fuerte. El consumo interno es una de las variables como dinamizador del producto bruto. Son dos factores: el consumo interno o las exportaciones. Y no tenemos ninguno de los dos, porque el consumo interno se fue destruyendo de a poco y las exportaciones tampoco tuvieron su plataforma de despegue. Crecieron muy poco y no tiene comparación con el volumen de las importaciones. Argentina está lejos de tener consumo interno y una plataforma exportadora.

Martín Pollera: Hay que tener en cuenta lo que se planteaba en la campaña. No hubo ni lluvia de inversiones (hubo lluvia de dólares con carácter especulativo), y una ola importadora atroz que a los que más afecta es a las pymes. Son el 70% de nuestro empleo industrial, en sectores como para el calzado y textil, cae el consumo y avanzan las importaciones. A eso hay que sumarle el brutal impacto de las tarifas.

P.: ¿Y cuál es, a su criterio, el camino para bajar inflación?

S.B.: Congelar tarifas, por ejemplo, no congelar salarios. Estamos buscando que el ancla inflacionaria sean los salarios, la reforma previsional y el salario de los docentes, y no las tarifas. Nos tratan de inculcar que en otras partes del mundo el transporte es más caro que acá. Y no es cierto. En Alemania, por ejemplo, el transporte va a pasar a ser gratuito, no solo por el cuidado del medio ambiente para desalentar el transporte privado, sino además para alentar el consumo, para liberar parte de los ingresos y que el ciudadano lo destine a otras cosas. Como en Inglaterra, que está diseñando un sistema que es ponerle un límite a las tarifas de acuerdo a los ingresos de cada persona o a la actividad económica.

M.P.: El mundo entiende que hay una preocupación para generar empleo, porque la robotización y la tecnología son un hecho, pero eso bienvenido siempre que tengas un plan para generar puestos de empleo. ¿Cómo se hace para que haya una organización de país si no hay ingresos y no hay consumo? ¿Por qué un empresario va a seguir invirtiendo si está usando su fábrica al 50%? Las altas tasas de interés, la apertura comercial, la devaluación brutal de los dos últimos años, impactan en los sectores más vulnerables.

S.B.: Tomemos el último dato de inflación, por región. A mí me impactó la situación del NOA y de la Patagonia. Está habiendo problemas en todo el país. Hay zonas que necesitan subsidiar tarifas porque son extremas. ¿O piensan que hay que a volver a usar leña? ¿Y el NEA o NOA? Ahí no se puede vivir sin aire acondicionado. La gente está preocupada porque no ve al Gobierno resolver el tema de la inflación.

P.: Si hubiera ganado Scioli ¿cuál hubiera sido la política tarifaria?

S.B.: Había que hacer un rebalanceo, equilibrar el tema tarifario, pero teniendo en cuenta a las pymes, a los sectores más vulnerables, y también atender esta cuestión regional. Siempre pensamos en el territorio. Es muy difícil cuando desde acá se quiere imponer la política en cualquier parte del territorio. Desde acá se decide que en Salta hay que hacer ponchos. ¿Y por qué? Había otros caminos. Para esto y para las otras cosas. Siempre hay opciones. No hay una opción única. Las tarifas se hubieran aumentado en los sectores de mayores ingresos de la población, y no para todos como se hizo. En Buenos Aires con el revalúo se puso un límite para las propiedades más caras, y con el gas se hizo lo mismo. El sistema es regresivo.

Entrevista de Florencia Arbeleche

Dejá tu comentario