Ecuménica Cristina sumó críticos a la entronización de Francisco

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Cristina de Kirchner viajará este domingo a la Ciudad del Vaticano para presenciar la consagración, el martes 19, de Jorge Bergoglio como papa Francisco. Lo hará en un vuelo privado acompañada por un grupo minúsculo de tres o cuatro personas. El miércoles emprendería el regreso.

La Presidente encabezará la selecta comitiva criolla de sólo diez personas, previsible factor de disputas. El protocolo inicial cedía, como al resto de los países, tres plazas a la Argentina. Pero por pedido del Gobierno, al tratarse de la patria papal, se estiró a diez.

Ayer, el canciller Héctor Timerman y el secretario de Culto Guillermo Oliveri partieron como avanzada. El domingo, junto a la Presidente, lo harán Carlos Zannini, Alfredo Scoccimarro y el viceministro de Justicia Julián Alvarez..

En vuelo de línea, luego se agregarán el cortesano Ricardo Lorenzetti, Ricardo Alfonsín, los monseñores José María Arancedo y Carlos Accaputo, y los sindicalistas Antonio Caló (UOM), Omar Viviani (taxistas) y Omar "Caballo" Suárez, del SOMU.

Habrá, al menos, otros tres contingentes. Por un lado, Mauricio Macri hará su propio derrotero, beneficiado por ser el alcalde de la ciudad donde el nuevo papa fue arzobispo. Será un invitado vip, sin formar parte de la comitiva oficial. (Ver nota aparte.)

En tanto, por Diputados irán Agustín Rossi, Julian Dominguez, Mario Negri y Ricardo Gil Lavedra, Juan Carlos Zabalza y Alfredo Olmedo.

Por el Senado, Rubén Giustiniani, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, Aníbal Fernández, Mario Colazo, José Cano, Juan Carlos Marino y Ernesto Sanz.

Anteayer, Daniel Scioli, de diálogo frecuente con Bergoglio, dio a entender que no viajaría. Ayer, desde La Plata, se confirmó que no asistirá a la coronación.

"Es probable que dentro de un mes viaje con su esposa para una audiencia con Francisco", confiaron ayer desde el sciolismo. No están previstas, en principio, otras presencias por fuera de los contingentes mencionados porque el sistema vaticano es muy estricto en cuanto a quiénes participar.

En 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner viajó con su esposa Cristina, su jefe de Gabinete Alberto Fernández, el canciller Rafael Bielsa y el expresidente Raúl Alfonsín a la entronización de Benedicto.

La pulseada por una butaca en el club de la comitiva oficial, cuya integración la Presidente acordó con la jerarquía de la Iglesia a través de Accaputo, coincidió con un pedido hecho desde el Vaticano por el flamante papa.

A través del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, el Pontífice planteó que en lugar de ir a Roma para el inicio de su pontificado se done "el dinero de esos gastos" a algún gesto de caridad hacia los más necesitados.

En tanto, se informó que el vicario general de Buenos Aires, a cargo del gobierno pastoral de la arquidiócesis, Joaquín Sucunza, tuvo un contacto telefónico con el papa.

La comitiva argentina coincidirá con enviados de otros países. Ya confirmaron su asistencia los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; Sebastián Piñera (Chile), Enrique Peña Nieto (México), y los mandatarios de Paraguay, Costa Rica y Honduras. Además, el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, el príncipe Felipe de Borbón, la princesa Letizia y el presidente Mariano Rajoy, además de la canciller alemana Angela Merkel, así como representantes de gobiernos de todo el mundo.

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