EE.UU.: Corte falla a favor de fondo buitre Elliot

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La Corte de Apelaciones de Nueva York condenó ayer a la Argentina a «seguir pagando los intereses de los bonos hasta que cancele su capital», en medio del litigio por el reclamo de los acreedores tras la declaración de default en diciembre de 2001. En ese sentido, un fallo unánime emitido por la Corte de Apelaciones del estado de Nueva York destacó los desafíos legales que el país puede encarar si intenta regresar a los mercados financieros internacionales.

Según fuentes del Ministerio de Economía, a cargo de Amado Boudou, «la decisión no afecta en modo significativo las sentencias que ya habían sido dictadas por la Corte de distrito en los casos que involucran los FRAN (sigla en inglés de los Floating Rate Accrual Notes, que fueron emitidos por la Argentina en abril de 1998)». En ese sentido, señalaron que las sentencias actuales ya incluyen los montos que estaban siendo considerados en la decisión de ayer, excepto por aquellos intereses legales sobre los intereses contractuales devengados a favor del fondo NML, luego de que aceleró sus intereses sobre los FRAN. Se estima un impacto potencial de aproximadamente u$s 28 millones.

Concluyen que «se trata de un reconocimiento judicial a los fondos buitre de un monto menor en términos económicos, pero que no cambia la posición del país en cuanto a su estrategia judicial contra los reclamos de esos fondos».

La decisión de ayer está relacionada con un fallo de septiembre contra la Argentina por parte del Segundo Circuito de Apelaciones de Nueva York, que es una Corte federal. Ésta estipuló que intereses tan altos como un 101% por año en la deuda impaga de la Argentina no eran irracionales dadas las necesidades de capital del país sudamericano y su historia de incumplimientos.

No obstante, pidió a la Corte de Nueva York consejos sobre cuánto tiempo la Argentina debería estar pagando intereses bajo esa ley estatal. El caso fue presentado por tenedores de bonos, incluyendo a NML Capital, afiliado de Elliot Managment, que había comprado unos u$s 290 millones en títulos a tasas de interés flotantes que el país emitió en 1998, y que luego no pagó.

La mayoría de los bonos venció oficialmente en abril de 2005, NML había acelerado algunas de estas dos meses antes. Los bonistas buscaron exigirle a la Argentina el pago de intereses bianuales hasta que el país pagara el principal, así como una tasa de interés del 9% por pagos no cancelados de intereses. En un escrito para la Corte de Nueva York, la

jueza Victoria Graffeo dijo que el «lenguaje sencillo» de los documentos del bono requieren que la Argentina siga pagando intereses luego del vencimiento de los papeles. La jueza agregó que la ley estatal y la política pública permiten pagos de una tasa del 9% de «interés sobre interés», incluso si pudo haber habido algún interrogante en el pasado sobre su justicia. «No hay dudas de que el fallo sobre la Argentina será extraordinariamente grande», escribió. «Pero esto no es razón para partir del principio legal de que los contratos deben ser cumplidos según el lenguaje que adoptaron las partes, en particular aquí, ya que la Argentina redactó los documentos de los bonos», afirmó.

Con el fallo de ayer, el caso regresa al Segundo Circuito.

El país enfrentó nueve años de litigios norteamericanos debido a su deuda impaga. Sin embargo, alegó que los tenedores de bonos que no participaron en los canjes de deuda de 2005 y 2010 no merecen recuperar todo porque es injusto para los que sí lo aceptaron por menos.

La Argentina aún espera un dictamen del Segundo Circuito sobre si un juez de una Corte menor congeló debidamente u$s 100 millones de depósitos del Banco Central para satisfacer reclamos de NML y de otros inversores de papeles.

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