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EE.UU.: por desempleo, aumenta el ahorro y peligra la recuperación
Si bien la proporción de consumidores sin trabajo aumentó al 9,5% el mes pasado, los préstamos a particulares bajaron al 128% de la renta familiar promedio después de impuestos en el primer trimestre, desde un récord del 133% en el mismo período de 2008, según datos compilados por Bloomberg. La deuda total de particulares, compañías no financieras y las administraciones federal, estatales y municipales aumentó a un ritmo del 4,3% a principios de año, inferior al pico del 9,9% del cuarto trimestre de 2005, de acuerdo con cálculos de Goldman Sachs.
«Nunca habíamos visto un retroceso semejante. Estamos viendo un ajuste, y es muy penoso y hay muchos daños secundarios», señaló Jan Hatzius, economista jefe de Goldman para Estados Unidos. La contracción del 0,7% en la deuda de particulares y compañías no financieras entre enero y marzo fue la primera desde 1952, cuando Truman era presidente y el Gobierno empezó a llevar los registros, detalló Hatzius.
El crédito al consumidor bajó a un ritmo anual del 1,6% en mayo a una cantidad de u$s 2,52 billones, según datos de la Reserva Federal. «Es posible que esta reducción del gasto limite la capacidad de salir de la primera recesión internacional desde la Segunda Guerra Mundial, porque los hogares de Estados Unidos generan un 17% del PBI mundial», apuntó Sara Johnson, directora gerente de IHS Global Insight.
Al mismo tiempo, el aumento del desempleo contribuyó a elevar la tasa de ahorro a un 6,9% en mayo, la más alta desde diciembre de 1993. Esto ha puesto un freno a los rendimientos de los títulos del Tesoro de Estados Unidos porque los bancos están inyectando depósitos en el mercado de bonos en vez de hacer nuevos préstamos. «Los niveles de efectivo en los balances de los bancos mantendrán bajas las rentabilidades de la deuda pública», opinó Robert McAdie, codirector mundial de estrategia crediticia de Barclays.
Las carteras bancarias de bonos del Tesoro y deuda de las compañías hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac sumaban u$s 1,33 billón al finalizar la primera semana de julio, un 16% más que un año antes, según la Fed.
Los pagarés referenciales del Tesoro a un 3,125% y vencederos en mayo de 2019 rendían un 3,61% el 20 de julio. Esto fue ligeramente inferior al pronóstico promedio ponderado a fin de año de un 3,72% de los 63 analistas sondeados por Bloomberg y el 2% por debajo de la tasa promedio del 5,64% de los últimos 20 años.
Estados Unidos venderá deuda por u$s 1,1 billón para fin de año, que se sumará a los u$s 963.000 millones ya emitidos en el primer semestre, de acuerdo con estimaciones de Barclays.
Y mientras el Tesoro aumenta sus emisiones, las empresas se apresuran a reducir su endeudamiento. Unas 190 compañías estadounidenses, entre ellas el fabricante de automóviles Ford y la propietaria de casinos MGM Mirage, de Las Vegas, recaudaron una cantidad sin precedentes de u$s 91.000 millones en ventas secundarias de acciones de abril a junio, según datos de Bloomberg. Las estadísticas muestran que a mediados de junio las utilidades de cerca de tres cuartas partes de estas ventas se habían destinado al pago de bonos y préstamos.
De las ofertas de bonos de empresas lanzadas este año por una cantidad sin precedentes de u$s 774.000 millones, cerca del 75% se usó para refinanciar empréstitos previos. Entre otros, Hewlett-Packard, el mayor fabricante de computadoras personales del mundo, e International Paper, el principal proveedor de papel para oficinas y cajas de cartón para embalaje, hicieron sendas emisiones de bonos en mayo para saldar deudas.
«Las empresas de Estados Unidos están pasando por un proceso de rehabilitación crediticia», dijo John Lonski, economista de Moody's. «Ahora mismo el enfoque es mejorar la salud financiera y es probable que eso se dé a costa del gasto de capital y la contratación de personal. Nada desalentará el gasto de capital o alentará las reducciones de personal más que un descenso imprevistamente pronunciado de las ventas», agregó. Los despidos están llevando el desempleo a casi un 10%, un nivel no visto en 26 años, según lo informó el Departamento de Trabajo.
«Nadie compraría un nuevo jean si todavía no encontró un trabajo nuevo», indicó Blake Jorgensen, director financiero de Levi Strauss. El fabricante textil comunicó pérdidas de u$s 4,13 millones en el segundo trimestre, demasiado malas en comparación con las ganancias por u$s 701.000 del mismo período del año pasado.
Agencia Bloomberg


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