Medios como Variety y Fortune hicieron notar la importancia de este dictamen en un fallo del 5 de julio pasado sobre la acusación contra un ex empleado de una firma de búsqueda de ejecutivos on line, Korn Kerry. El tema no es menor: la empresa Parks Associates, especializada en mediciones y estadisticas de la industria digital, publicó un informe asegurando que debido a la costumbre de compartir una cuenta con parientes o amigos, las plataformas de películas y series vía streaming dejaron de ganar unos 500 millones de dólares durante 2015.
El asunto es que a partir del fallo, millones de ciudadanos estadounidenses que, como algo natural comparten sus cuentas y passwords con amigos y parientes, podrían estar infringiendo la ley. Incluso el texto que dice "sin autorización del propietario de la plataforma on line" podría aplicarse a servicios gratuitos de internet, ya sea Facebook u otra red social o cuenta de email, lo que ya provocó algunas criticas de expertos en legislación cibernética.
De todos modos, desde hace tiempo los voceros de empresas como Netflix coinciden en que la costumbre de prestar el password para ver sus contenidos no es un problema a denunciar, sino un fenómeno positivo, explicando que todo aquel que disfruta de las posibilidades de su servicio, tarde o temprano se convertirá en un suscriptor pago.
| Diego Curubeto |


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