Los manifestantes llegaron a atacar a los transeúntes con sprays de pimienta y bloquearon calles, aseguró el jefe de Policía de Cleveland (Ohio), Calvin Wiliams. Según el oficial, las protestas comenzaron de manera pacífica pero se fueron volviendo cada vez más violentas durante la noche.
El sábado, un tribunal del estado de Ohio absolvió a Michael Brelo, que en 2012 disparó una decena de veces contra dos afroamericanos desarmados, Timothy Russell y Malissa Williams, durante una persecución. El 29 de noviembre de 2012, varios uniformados de la Policía de Cleveland escucharon ruidos procedentes del vehículo de Russell, creyeron que eran disparos y comenzaron una persecución junto con otro centenar de colegas. Trece de ellos dispararon 137 veces contra el vehículo en el que iban Russell, de 43 años, y Williams, de 30, según la investigación. Brelo era uno de esos agentes y, de acuerdo con los fiscales del caso, cuando el vehículo ya se había detenido y estaba rodeado, él se subió al capó del auto y disparó al menos 15 veces más contra los dos ciudadanos negros, que estaban desarmados.
Expertos médicos tanto de la fiscalía como de la defensa sostuvieron que no pudieron determinar si las víctimas ya habían fallecido cuando recibieron los disparos de Brelo.
En las últimas semanas y meses se produjeron en varias ciudades del país protestas violentas después de que agentes de policía blancos dispararan contra ciudadanos negros de-sarmados o éstos murieran de-
bido a la violencia ejercida estando bajo custodia de la fuerza. Algunos de los que salieron a protestar en Cleveland también recordaron el caso, todavía en investigación, del niño negro Tamir Rice, de 12 años, a quien un policía local mató el año pasado al confundir la pistola de juguete que llevaba el menor con un arma de verdad.
| Agencias DPA y EFE |


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