22 de marzo 2011 - 00:00

EE.UU. ve “próxima” a ceder la crisis nuclear de Japón

La salida de humo en la central nuclear japonesa de Fukushima I obligó nuevamente a la empresa operadora a evacuar a parte del personal. Con todo, parece atisbarse un alivio.
La salida de humo en la central nuclear japonesa de Fukushima I obligó nuevamente a la empresa operadora a evacuar a parte del personal. Con todo, parece atisbarse un alivio.
Washington y Tokio - La Comisión Reguladora de la Energía Nuclear (NRC) de EE.UU. afirmó ayer que los sistemas de contención en tres reactores de la central nuclear japonesa de Fukushima Daiichi están intactos por el momento y que la crisis se encuentra «próxima» a estabilizarse.

«La contención en los reactores números 1, 2 y 3 parece estar funcionando», señaló el director ejecutivo de la NRC, Bill Borchardt, en una reunión de la comisión para informar de la crisis en Japón y delinear un plan para revisar los 104 reactores nucleares de EE.UU., conforme a la orden que dio el jueves el presidente, Barack Obama.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, aseguró ayer que hay progresos «lentos, pero firmes» para controlar la crisis en la planta nuclear, donde continúan las labores para enfriar los reactores y restaurar la electricidad.

La planta sigue sufriendo problemas en la mayoría de sus seis reactores, pese a que las unidades 5 y 6 ya tienen acceso a electricidad para activar sus sistemas de refrigeración.

La empresa operadora de la planta, TEPCO, busca restablecer el suministro eléctrico en los reactores 1 y 2 mediante cables externos, al igual que en las unidades 3 y 4.

«El hecho de que se esté cerca de conectar electricidad externa es quizás la primera señal optimista de que la situación podría dar un giro» en la dirección adecuada, afirmó Borchardt.

Explicó que, aunque expertos estadounidenses creen que varios reactores fueron dañados de alguna manera a raíz del terremoto de 9 grados en la escala Richter, la estructura de contención alrededor del núcleo radiactivo está intacta en gran medida y el agua está llegando para refrigerar las barras de combustible. Nuevas emanaciones de humo volvieron ayer a obligar a evacuar a parte de los técnicos y se detectó radiación en las aguas del Pacífico en la zona próxima a la central.

Por su parte, las autoridades nucleares francesas dijeron que las emisiones radiactivas probablemente serán un problema por «décadas», aunque los escenarios más apocalípticos parecen alejarse.

Mientras, Japón prohibió ayer la distribución de más alimentos procedentes de Fukushima y tres provincias colindantes, tras detectar que están contaminados por la radiación procedente de la planta nuclear dañada por el devastador terremoto del día 11. Los problemas se han observado en productos como la leche, las espinacas o una verdura local similar conocida como «kakina».

El descubrimiento desató la alarma entre los consumidores pese a que el Gobierno insiste en que el nivel de radiación, si bien está por encima de los límites legales, no es dañino para la salud excepto si los alimentos se consumen de forma prolongada.

El ministro portavoz, Yukio Edano, instó a los ciudadanos a no caer en el pánico y actuar con calma y aseguró que los productos que ya salieron al mercado «no van a causar ningún daño a la salud de los consumidores».

Las medidas son temporales y su duración dependerá de lo que dicten las mediciones de radiación, dijo Edano, que subrayó que ahora lo prioritario es «solucionar la situación en la planta nuclear».

En la provincia de Fukushima la situación es particularmente seria, ya que las autoridades recomiendan incluso no beber agua corriente por entender que podría estar contaminada.

La contaminación en los alimentos se perfila como un serio revés para los agricultores, aunque el Gobierno japonés dejó ver que habrá indemnizaciones para aquellos afectados y aseguró que tomará medidas para evitar que los precios se disparen.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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