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EE.UU. ya reduce planes de estímulo al ceder la crisis
En las oficinas de la Reserva Federal en Washington la preocupación ahora es doble: sostener la recuperación después de la peor crisis desde la Gran Depresión y retirar los programas de estímulo a tiempo para evitar que la inflación y las tasas de interés suban.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, y otras autoridades económicas tienen la mira puesta en dos objetivos: lograr una recuperación económica después de la peor contracción y crisis financiera desde la Gran Depresión, y retirar los estímulos fiscales y monetarios a tiempo para evitar que la inflación y las tasas de interés suban.
«La tirantez del sistema se ha reducido significativamente», sostuvo Conrad DeQuadros, economista de RDQ Economics, firma de investigaciones de Nueva York que fundó con John Ryding, otro ex economista de Bear Stearns. Al mismo tiempo, «no quieren deshacer por completo» los programas todavía, dijo DeQuadros.
El diferencial Libor-OIS, una medida de la disposición de los bancos a prestar, se contrajo a 0,11 punto porcentual, desde un récord de 3,64 puntos en octubre de 2008.
La Fed dijo esta semana que completará sus compras proyectadas de títulos hipotecarios por u$s 1,25 billón y prorrogó el plazo del programa de diciembre a marzo. Los estrategas monetarios acordaron por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia en una banda de un 0,25% al 0% y repitieron que las tasas seguirán bajas por «mucho tiempo».
Herb Allison, secretario auxiliar del Tesoro para estabilidad financiera, señaló ayer a la Comisión de Banca del Senado que la recuperación es demasiado frágil como para suspender toda la ayuda. Al mismo tiempo, aseguró que se están cerrando los programas de ayuda a firmas financieras, compañías automovilísticas y mercados de crédito.
«El Tesoro tiene u$s 180.000 millones invertidos en el sistema bancario mediante inyecciones de capital a cambio de las cuales el Gobierno recibe acciones preferentes y derechos especiales de compra», dijo Allison, director del programa TARP de ayuda a firmas con activos problemáticos. «La cantidad era de u$s 239.000 millones cuando el presidente Barack Obama llegó al poder en enero», agregó.
Las autoridades europeas también están retirando los estímulos. El Banco Central Europeo confirmó que cancelará el programa de inyecciones de liquidez en dólares por plazos de 84 días, emprendido junto con la Fed, «dada la poca demanda y el mejoramiento de las condiciones en los mercados de capital». El BCE seguirá ejecutando operaciones con dólares por plazos de siete días.
Alemania redujo las ventas de deuda que tenía planeadas porque el fin de la recesión está ayudando a aumentar los fondos del Gobierno de la canciller Ángela Merkel antes de las elecciones nacionales. El país redujo la emisión de bonos y letras en el cuarto trimestre un 22% a 59.000 millones de euros (u$s 87.000 millones), dando por motivo «la mejora de las condiciones crediticias».
La Fed aludió al «mejoramiento continuo» de los mercados financieros como razón para reducir el tamaño del programa TAF, creado en diciembre de 2007, y el TSLF, emprendido en marzo de 2008. Por el TAF se venderán obligaciones a 70 días por u$s 50.000 millones el mes próximo, en comparación con obligaciones a 84 días por u$s 75.000 millones de setiembre, y el tamaño y los plazos disminuirán más en noviembre y diciembre, expuso la Fed en un comunicado.
Agencia Bloomberg


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