28 de octubre 2022 - 00:00

Efecto sequía: cosecha de trigo cae a 13,7 M de toneladas (ingreso de divisas se reduce u$s1.600 M)

La producción será un 40% menor a la conseguida el año pasado. Las exportaciones caerían un 34% y en el mejor de los casos se podrían exportar 8 M de toneladas.

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La sequía continúa recortando las estimaciones de cosecha de la actual campaña de trigo. La Bolsa de Comercio de Rosario indicó en su nueva y alarmante proyección que este año la campaña del cereal cerraría en apenas 13,7 millones de toneladas, lo que marca una caída en volumen superior al 40% y de ingreso de divisas de unos u$s1.600 millones.

“La caída interanual de producción triguera argentina ya se calcula en un 40,4%, considerando los 23 millones de toneladas que produjo el país en el anterior ciclo. El segundo guarismo de octubre señala para el trigo una producción estimada de 13,7 millones de toneladas. Se tiene en cuenta un área pérdida de 540.000 ha y un rinde promedio de 25,8 quintales por hectárea, casi 10 quintales menos que en el 2022 y casi 6 quintales menos que la media productiva nacional. Esto es consecuencia del inédito panorama de pérdidas que atraviesa el trigo argentino por el combo de heladas y sequía. El escenario de desastre productivo sigue expandiéndose en la franja central”.

Mientras tanto las alertas siguen encendidas porque la producción triguera puede seguir cayendo en el corto plazo y así lo explican los técnicos de la Bolsa rosarina: “Mejoró el escenario hídrico en Buenos Aires. Pero, si bien hubo un evento de lluvias -en el centro y noroeste bonaerense hubo registros que superaron los 60 mm en áreas puntuales-, las pérdidas pueden seguir incrementándose. La campaña de trigo argentino 2023/23 aún no logra asegurar un piso de productividad”.

En este marco y respecto al impacto en la economía, el economista Juan Manuel Garzón, de la Fundación Mediterránea, detalla: “La producción esperada de los cereales de invierno (trigo, cebada) será definitivamente bastante menor a la del año pasado, reduciendo la disponibilidad de materia prima para abastecer la exportación y el consumo interno, lo que genera especulaciones respecto del margen de libertad que tendrá el mercado para distribuir el volumen entre uno y otro destino, en un contexto en el que debe recordarse el mercado ya opera con intervención del gobierno (restricciones sobre las operaciones de exportación). Los cultivos de invierno son relevantes dado que generan un puente de divisas entre las cosechas de los cultivos de verano (maíz, soja, etc.), son los principales proveedores de dólares al país entre los meses de diciembre y febrero/marzo. Por la caída esperada en la producción, el puente de divisas de la campaña 22/23 será más angosto y más corto en relación al de la campaña previa. Como ejercicio de simulación, un escenario de 8 millones de toneladas exportadas de trigo (razonable y hasta optimista por contexto y decisión política), a un precio medio de u$s395 por tonelada, dejaría divisas por u$s3.160 millones, un ajuste de más de u$s1.600 millones o 34% comparando contra los u$s4.780 millones con los que estaría cerrando el ciclo 21/22”.

Proyecciones

Lo cierto es que no todas son pálidas porque a pesar de la caída más que considerable de producción e ingreso de divisas del trigo, para el 2023 las proyecciones parecen no ser tan negativas en un contexto en el que el clima además mejoraría y dejaría la sequía bastante atrás. Según Garzón: “Si bien falta bastante para completar la siembra y más aún para iniciar la cosecha de los granos gruesos del ciclo 22/23 (recién sucederá allá por abril/mayo del año que viene), analizando aquellos factores que influirán sobre el aporte de divisas del sector en el 2023 (envíos de granos y sus principales derivados industriales) se pueden hacer algunas primeras simulaciones al respecto. Con lo que se sabe hasta el momento en materia de precios externos, considerando lo sucedido con los cultivos de invierno y suponiendo volúmenes de exportación relativamente constantes entre campañas (que nótese no es un supuesto fácil, implica regularización del clima en el primer semestre del año que viene), el aporte de agro divisas podría rondar los u$s40.000 millones en 2023, una cifra que se ubicaría 7% por debajo de lo que se prevé finalmente para este año (u$s43.000 millones).

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