19 de agosto 2011 - 00:00

Egipto ya no tiene a su aliado

Tel Aviv - Conmocionada y confundida, la mujer está parada frente a su automóvil. Las ventanillas laterales quedaron destruidas por los disparos. Ella salvó su vida por poco.

Peor quedó el micro verde, que, al igual que el automóvil, fue atacado ayer a tiros al norte de la localidad balnearia de Eilat, en el sur de Israel.


Imágenes de la televisión mostraron orificios de más de dos centímetros de diámetro dejados por las balas en la carrocería del vehículo. También quedaron destruidas varias ventanillas laterales.

Israel sufrió ayer los peores atentados terroristas desde marzo de 2008. El ministro de Defensa, Ehud Barak, reaccionó de inmediato y corresponsabilizó a Egipto de los ataques.

«Los ataques son una prueba de la falta de controles en la Península del Sinaí en Egipto y el fortalecimiento de las actividades terroristas allí», señaló una declaración del Ministerio de Defensa en Tel Aviv.

Desde el comienzo, Israel reaccionó con un mal presentimiento a la caída de Hosni Mubarak en El Cairo.

Mubarak fue durante décadas el garante de la tranquilidad de Israel en el sur del país. La frontera a través del desierto tiene un largo de unos 200 kilómetros. A diferencia de los 12 kilómetros de frontera con la Franja de Gaza, es difícil de controlar en muchos sectores. Allí florecen desde hace años el tráfico de personas y el contrabando.

Controversia

Si bien el gobernador de la provincia egipcia de Sinaí del Sur, Jalid Foda, se apuró por afirmar que los atacantes de ninguna manera ingresaron a Israel procedentes de Egipto, otro alto funcionario de ese país, que pidió mantenerse en el anonimato, sostuvo que las declaraciones de Foda eran apresuradas.

En las últimas semanas, las fuerzas de seguridad egipcias en el norte de la Península de Sinaí incrementaron sus operaciones contra militantes islamistas. Por este motivo se puede pensar que algunos de ellos huyeron y llegaron a Israel a través de la frontera.

Medios israelíes especulan que los atacantes pudieron haber llegado a Egipto desde la Franja de Gaza, por uno de los varios cientos de túneles excavados debajo del límite usados por los contrabandistas. Desde Egipto habrían pasado entonces a Israel por un sector no vigilado de la frontera.

También Barak sospecha que al menos los instigadores están relacionados con el movimiento radical islámico que gobierna la Franja de Gaza.

El exmiembro del Hamás Ahmed Yousef titubeó al distanciarse de los ataques. «No creo que Hamás esté detrás de los atentados», dijo, y agregó: «Pero elogiamos a los atacantes, porque atacaron a soldados israelíes».

Hamás gobierna la Franja de Gaza desde mediados de junio de 2007 y niega reconocer el derecho de existencia de Israel.

Muchos de los alrededor de 1,6 millón de palestinos en la Franja de Gaza se prepararon entretanto contra posibles ataques de represalia israelí y se hicieron una reserva de combustible y alimentos.

Los atentados de ayer afectan también al movimiento de protesta contra los altos alquileres y las injusticias sociales en Israel. Las manifestaciones previstas para este sábado fueron suspendidas. La seguridad sigue teniendo la máxima prioridad en Israel.

Algunas demandas, como reducir los gastos militares para invertir en la construcción de viviendas y otras áreas sociales, podrían cesar por el momento, en vista de la situación.

Agencia DPA