El atentado contra Bolsonaro provoca conmoción en Brasil

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Según los médicos, se encontraba estable y evolucionaba bien. Detuvieron al agresor, de 40 años y un pasado de militancia en un partido de izquierda.

Brasilia - El candidato de extrema derecha a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro, fue apuñalado en el abdomen durante un acto de campaña ayer y debió ser operado debido a la gravedad de las heridas.

Bolsonaro presentó un cuadro "estable" luego de haber sido atacado con un arma blanca que le causó heridas en varios órganos, informó el centro médico donde continuaba internado en el estado de Minas Gerais.

El candidato perdió bastante sangre a consecuencia de las heridas sufridas en una arteria, el intestino grueso y el intestino delgado, informó una fuente del sanatorio Santa Casa de Misericordia, al canal Globo News.



Según el centro médico, no sufrió heridas en el hígado como se había informado inicialmente y la hemorragia ya había sido controlada.

Su compañero de fórmula, el general Hamilton Mourão, aseguró que el ultraderechista fue sometido a una "exitosa" cirugía.

Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), fue atacado en la tarde cuando era llevado a andas -como acostumbra a hacer- durante un acto proselitista en el centro de la ciudad de Juiz de Fora, una de las más importantes de Minas Gerais.

Su hijo Flavio Bolsonaro, candidato a senador, destacó en su cuenta de Twitter que "lamentablemente fue más serio de lo que esperábamos". "Perdió mucha sangre, llegó al hospital casi muerto. Parece haberse estabilizado ahora. ¡Por favor, oren por él!", escribió.

La Policía detuvo a un hombre en el lugar, pero no identificó al sospechoso. Sí lo hicieron los medios de comunicación brasileños que lo identificaron como Adelio Bispo de Oliveira, de 40 años, y quien fue afiliado al izquierdista PSOL durante los años 2007 y 2014

Una fuente policial dijo que el atacante fue golpeado por los seguidores de Bolsonaro y que ya había sido arrestado en 2013 por otro incidente. Otras versiones, que citaban a familiares del agresor, lo describieron como un fanático de la Iglesia evangélica con personalidad irritable.

Las imágenes del atentado fueron transmitidas por los medios de comunicación y recorrieron las redes sociales. En la grabación se lo ve a Bolsonaro, con una remera amarilla, levantando los brazos y un segundo después se dobla del dolor y grita, producto de la herida.

Luego cae hacia atrás, en brazos de quienes lo rodeaban. A la multitud le tomó unos momentos darse cuenta de lo que había ocurrido antes de sacarlo rápidamente del lugar.



El candidato, que trabajó durante casi tres décadas en el Congreso, constantemente dice que la Policía brasileña debe matar a presuntos narcotraficantes y otros delincuentes. Ha elogiado abiertamente la dictadura militar de Brasil y en el pasado declaró que ésta debería haber asesinado a más personas.

Enfrenta un juicio ante la Corte Suprema por un discurso que los fiscales consideran que incita al odio y la violación.

Las reacciones condenando el hecho surgieron inmediatamente, con Fernando Haddad, quien probablemente será el candidato presidencial del Partido de los Trabajadores (PT), calificando el ataque como una "vergüenza" y un "horror". "Cada persona tiene su idiosincrasia, su temperamento, pero los demócratas necesitamos garantizar un proceso pacífico, reforzar los valores democráticos. No se puede entrar en una provocación bajo ningún pretexto. Dios me libre, qué horror", agregó.

"La violencia contra el candidato Jair Bolsonaro es inadmisible y configura un doble atentado: contra su integridad física y contra la democracia. En este momento difícil que atraviesa Brasil, hay que velar con rigor por la defensa de la vida humana y de la vida democrática e institucional de nuestro país. Este atentado debe ser investigado y castigado con el máximo rigor. La sociedad debe repudiar enérgicamente cualquier uso de la violencia como manifestación política", reaccionó por su parte la ecologista Marina Silva, quien figura segunda en intención de voto.

Gerardo Alckmin, el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y favorito de los mercados, apuntó que "esperamos que el candidato se recupere rápidamente. La política se hace con diálogo y convencimiento, jamás con odio. Cualquier acto de violencia es deplorable". Poco después, anunció su decisión de retirar los spot de campaña donde atacaba a Bolsonaro.

Por su parte, el presidente Michel Temer afirmó que "es intolerable que en un estado democrático de derecho no haya la posibilidad de una campaña tranquila".

Las elecciones de octubre son las más impredecibles desde la vuelta de Brasil a la democracia hace tres décadas.

Agencias AFP, Reuters y ANSA,

y Ámbito Financiero

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