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El boom que no fue: el mercado inmobiliario rural no despega
• Real Estate
A pesar de los buenos pronósticos de 2016, en los primeros meses del año la actividad del sector está amesetada. Las alternativas financieras son la principal competencia para un negocio que hoy deja baja rentabilidad.

"Los valores están entre un 10% y 20% por arriba de lo que los compradores quieren pagar. Por lo que las operaciones que hoy se están haciendo son en el caso solo de los vendedores que realmente quieren vender", explicó Agustín de Elizalde, de la inmobiliaria Elizalde Garrahan .
Efecto clima
Otro de los factores que afectaron de lleno al sector son las inundaciones que se vivieron en las provincias del interior del país. "Los valores se ven afectados en decrecimiento momentáneamente; con esta acotación nos referimos a los inmuebles rurales con cercanía a arroyos y ríos. Estas cifras se recuperan al pasar los años, siempre y cuando las lluvias cesen aunque hay localidades en las cuales el fenómeno persiste por meses. En cuanto a los que se encuentran alejados de lagunas y canales, se ha presentado una valorización, ya que estos inmuebles cuentan con un buen drenaje natural", indicó un informe elaborado por Serinco, especialista en este tema.
En las zonas más afectadas, como Coronel Villegas y Pergamino, en la provincia de Buenos Aires, los precios de los campos bajaron; para muchos es quizás una oportunidad de compra, ya que se trata de zonas muy buenas y se espera su recuperación. "En estas zonas lo que observamos es que en promedio cayeron un 5% los precios en dólares en comparación con el año anterior. Esto se da porque se dañaron los suelos, lo que genera un retraso en las cosechas y una afectación en general en la producción", sostuvo Mónica Fonseca, coordinadora del área de negocios de Serinco.
Otro de los factores que golpeó de lleno al campo fueron los incendios desatados en la provincia de La Pampa. La zona, en donde se decretó la emergencia agropecuaria, no sólo se ve afectada hoy sino también en el futuro. Y es que sus suelos se vieron perjudicados por la quema de pastizal. "Las complicaciones se dan en la pérdida de materiales que aportan a la valoración de los campos (un 30% aprox.): alambrados, corrales, aguadas, molinos, mangas, divisiones, etc. hacen a las mejoras del sector y a la cotización de la hectárea en esta zona, donde dependiendo de ello su valor varía entre u$s250 y u$s400", detalla el informe de Serinco; ahora esos precios se desvalorizaron en promedio un 15% en dólares.
Créditos y blanqueo
El sinceramiento fiscal anunciado el año pasado trajo una ola de optimismo en el mercado rural; lo cierto es que aún ese dinero no se canalizó en la compra de tierra. "El campo siempre fue un resguardo de inversión; todo lo que tiene que ver con ladrillo o rural es para resguardar dinero. Es cierto que la rentabilidad no es buena comparado con diferentes herramientas financieras, por eso parece no haber llegado flujo de dinero proveniente del blanqueo", resaltó Bennazar.
Otra de las grandes deudas para el nicho son los créditos hipotecarios. Mientras desde el sector aseguran que los bancos privados están trabajando junto a la Cámara Inmobiliaria para agilizar los trámites de otorgamiento de éstos, en el sector rural parecen casi no existir. "Los créditos en el campo no existen. Recién ahora está empezando a aparecer la financiación, a través de hipotecas del campo", explicó Elizalde. "La financiación es muy poco convencional,se trata en general de un producto que sólo se vende de contado, porque históricamente se vendió de esa forma", concluyó Bennazar.
Lo que se viene
Si bien el nivel de operaciones no es el que desde el sector esperaban para esta época, el optimismo parece persistir. "Los índices de venta van a mejorar en junio y julio y se va a ver reflejada en agosto, que son los meses pico en el campo", sostuvo Bennazar. Y esto se observa en la falta de oferta que existe en el mercado "Nadie quiere vender al precio del mercado porque en el fondo creen que vendrá una buena racha y no se la quieren perder", agregó Elizalde.
Lo cierto es que para los especialistas, es un gran momento para invertir en hectáreas. "Hay buenas oportunidades, son pocos, pero hay que aprovecharlas; si el vendedor quiere realmente concretar la operación, lo hace con precios muy atractivos", indicó Bennazar. El segundo semestre es nuevamente el objetivo del mercado inmobiliario rural; la expectativa está puesta en el segundo tramo del año. Lo que está claro es que se trata de un sector que aún parece despegar.


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