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El canciller de Israel retó a Netanyahu y a Obama
Avigdor Lieberman, el canciller de Israel, habló ayer ante la Asamblea General de la ONU en representación del primer ministro, Benjamín Netanyahu. Su discurso, en el que dijo que la paz con los palestinos sólo podrá alcanzarse «en décadas», fue desautorizado por el jefe de Gobierno.
El jefe de la diplomacia israelí, que compareció ayer ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en sustitución, por primera vez en la historia, del primer ministro, propuso un nuevo trazado de fronteras para resolver el conflicto palestino-israelí.
En su alocución, Lieberman afirmó que la paz con los palestinos podría tardar «décadas en llegar» y que un acuerdo definitivo entre Israel y los palestinos debe basarse en un programa para intercambiar territorio y poblaciones. Barack Obama presiona para que se llegue a un acuerdo en un solo año.
«El principio que guíe el proceso hacia un acuerdo final no debe ser paz por territorios sino intercambiar territorios poblados... No hablo de trasladar poblaciones, sino de trasladar las fronteras para ajustarlas a las realidades demográficas», manifestó.
Discurso
La respuesta de la oficina del primer ministro de Israel no se hizo esperar y en un comunicado oficial precisó a media tarde que el discurso del titular de Exteriores en la ONU no había sido coordinado con Netanyahu.
«El contenido del discurso del ministro de Exteriores ante la ONU no ha sido coordinado con el primer ministro», reza el comunicado enviado a los medios por la Oficina del primer ministro.
El texto insistía en que «el primer ministro (israelí) es quien dirige las negociaciones con los palestinos» y que «los asuntos que atañen al proceso de paz serán discutidos y determinados en la mesa de negociaciones y no en ningún otro lugar».
Por su parte, el portavoz de Netanyahu, Mark Regev, se limitó a asegurar que «el Gobierno de Israel y el primer ministro están comprometidos a alcanzar un acuerdo de paz histórico con los palestinos en el plazo de un año», tal y como se comprometió al iniciar el pasado día 2 en Washington la negociación directa con los palestinos.
En los hechos, lo dicho por el canciller ultranacionalistas supone un desafío directo al Gobierno de EE.UU. El discurso de Lieberman -también viceprimer ministro-, y su desautorización por la oficina de Netanyahu, ponen sobre el foco público una nueva colisión entre los dos políticos, cuya diferente visión sobre el actual proceso de paz ha quedado patente.
Líder del partido de extrema derecha Israel Beitenu (Yosel Nuestro Hogar), y residente en la colonia judía de Nokdim, Cisjordania, Lieberman encabeza el sector más intransigente de la coalición de gobierno en Israel y desde el principio se ha mostrado muy escéptico sobre el proceso negociador en el que se hallan embarcados Netanyahu y el presidente palestino, Mahmud Abás.
Las palabras de Lieberman y el apresurado rechazo por parte de la Oficina de Netanyahu, añaden confusión a la situación creada por la decisión del primer ministro israelí de no prorrogar la moratoria a la construcción en las colonias judías de Cisjordania, lo que amenaza con dar por tierra la negociación con los palestinos.
Las desavenencias entre Netanyahu y Lieberman no son nuevas. Ambos ya chocaron públicamente en junio porque el segundo no fue informado de una reunión ministerial secreta turco-israelí.
En aquella ocasión, la reconciliación se demoró una semana y llegó porque Netanyahu reconoció que todo había sido un «error».
Agencias EFE, DPA y AFP


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