El Central, más optimista, estima crecimiento del 6%

Edición Impresa

El directorio del Banco Central aprobará el jueves el Programa Monetario para 2012. Ese mismo día, el último hábil del año, enviará las proyecciones al Congreso, tal como lo indica la carta orgánica de la institución. Aunque todavía faltan redondear algunos números, trascendió que los cálculos se están realizando sobre la base de un crecimiento que el año que viene rondaría el 6%. De esta forma, el BCRA incrementó los pronósticos de expansión en relación con el Presupuesto aprobado por el Congreso, en donde se proyecta un 5,1%.

La justificación para esta nueva estimación es que los lineamientos del Presupuesto se fijaron en septiembre, pero a esta altura -en el cierre de 2011- ya hay nuevos datos que permiten avizorar una expansión mayor de la economía para el año que viene. Todo esto a pesar de la crisis europea y de la debilidad que muestra el valor de la soja. Esta expectativa del Central prácticamente duplica lo que esperan las consultoras privadas, que estiman un crecimiento del PBI que no superaría el 3% para el año próximo.

Como es habitual, el Programa Monetario (PM) estimará un escenario base para el comportamiento del M2, el agregado que incluye el dinero en circulación más depósitos a la vista (cuenta corriente y cajas de ahorro), pero al mismo tiempo un margen superior y otro inferior. La evolución trimestral debe moverse dentro de estos niveles, es decir en teoría no puede perforar el piso ni el techo estipulado.

La estimación de una mayor cifra de crecimiento para el año que viene le permite a su vez al BCRA justificar una expansión mayor en la cantidad de dinero. En otras palabras, es necesario continuar expandiendo de manera significativa la cantidad de pesos que circulan en la economía para acompañar el crecimiento. Por eso, aunque todavía no se definió un número final, se estima que la expansión de los agregados monetarios superará con comodidad el 30% en 2012.

Crecimiento

La base monetaria está creciendo este año en torno al 36%, aunque llegó a picos del 42% a mediados de año. Justamente, el PM establece tradicionalmente que a mediados de año la cantidad de dinero aumente más por el fuerte ingreso de dólares que se produce por la cosecha de soja. Esas divisas son en parte compradas por el BCRA a través de la expansión de pesos.

Además, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont tiene que hacer frente a una fuerte necesidad de pesos por parte del Tesoro, por lo que también requiere una fuerte expansión. El financiamiento se hará no sólo a través del uso de reservas (para lo cual se conformará un nuevo Fondo de Desendeudamiento), sino también a través de las utilidades percibidas en 2011 y de los préstamos que se efectúan a través de la figura de adelantos transitorios.

Emitir muchos pesos ayudaría, por otra parte, a evitar que las tasas de interés aumenten excesivamente y, si es posible, a una reducción gradual. Uno de los temores del Gobierno es que tasas demasiado elevadas terminen afectando el crecimiento económico, por lo que la idea es conseguir una baja paulatina.

Las principales vías para expandir la cantidad de pesos el año próximo serán dos: la compra de los dólares excedentes en el mercado cambiario y el aumento del crédito. Justamente, los distintos controles impuestos por la AFIP a partir de noviembre incrementaron el excedente de divisas, ya que disminuyó artificialmente la demanda del mercado. Se estima que las mismas reglas para acceder al mercado de cambios se mantendrán durante todo 2012.

El peligro de avanzar nuevamente con una fuerte expansión de dinero es que esos pesos terminen volcándose al dólar, presionando sobre el tipo de cambio. De todas formas, las restricciones impuestas garantizan que al menos el dólar oficial no tendría grandes sobresaltos. El nivel del dólar es una variable, que no es incluida en las proyecciones del Programa Monetario.

Pero obviamente la principal objeción relacionada con la expansión monetaria es el efecto en la inflación. Se trata de una discusión que se ha vuelto a esta altura ideológica. Para la biblioteca «monetarista», es la cantidad de dinero y especialmente su demanda lo que determinará el nivel de precios. Del otro lado, están quienes aseguran que en la medida que la economía reciba las inversiones suficientes no tendría que producirse un salto en los precios. Por lo tanto, en la medida que aumente la inversión, razonan en el BCRA, no debería haber motivos para preocuparse por la expansión monetaria.

Dejá tu comentario