El Banco Central argentino pidió ayer que los países centrales «no sólo se preocupen por sus sistemas financieros y sus industrias automotrices, también tendrían que atender a las regiones contagiadas por ellos mismos».
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Así lo expresó uno de los directores de la institución, Carlos Pérez, durante un seminario en República Dominicana sobre «La nueva arquitectura financiera: perspectivas y desafíos para la región».
En concreto, algunos países ya recibieron facilidades de crédito del Tesoro norteamericano, como los casos de Brasil, México, Corea y Singapur (por un total de u$s 120.000 millones). Y el FMI habilitó líneas de emergencia para algunas economías, como la de Hungría. Sin embargo, la Argentina quedó al margen de estos planes.
Estas fueron otras declaraciones de Pérez durante su exposición:
Latinoamérica no participó de esta crisis. Los superávits gemelos, la acumulación de reservas internacionales, el desendeudamiento externo, los regímenes cambiarios flexibles y un mejor output crecimientoinflación suavizaron el contagio. Y, por otro lado, dan una mayor autoridad intelectual a México, Brasil y la Argentina en el G-20.
Final incierto
La crisis económica global aún perdura y su final es incierto. En la medida que los tesoros y los bancos centrales de los países de la OCDE actúen de modo coordinado y agresivo, y siempre que China e India decidan políticasexpansivas hacia adentro de sus fronteras, se evitará que la recesión se agrave.
Todos los organismos, tanto internacionales como regionales, deberán maximizar sus recursos y su flexibilidad para atender a aquellas naciones que no tienen demasiados grados de libertad en hacer políticas económicas anticíclicas, que es lo necesario en la actualidad.
Durante los 90, las naciones en desarrollo explicaban 40% del crecimiento mundial, del orden de 3% real anual. En esta nueva década, los países en desarrollo explican más de 60% de 4% real de crecimiento económico anual.
Es claro que el G-1 colapsó y que el G-7 le dio su lugar al G-20, que deberá ser capaz de representar el G-192 en esta peligrosa crisis global.
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