El Central salió a calmar al dólar: vendió u$s 130 M

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La dolarización de la economía se hizo sentir y obligó al Banco Central a vender u$s 130 millones en el mercado de contado para calmar la demanda de divisas. La entidad vio bajar sus reservas en u$s 150 millones, a u$s 51.616 millones.

Todo el esfuerzo de la mesa de dinero de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont estuvo destinado a evitar la suba del dólar ante la firme demanda de los particulares. No sólo vendió divisas en el mercado de contado, sino que colocó u$s 1.000 millones en los plazos más cortos del mercado de futuros. Fin de julio, agosto y septiembre se vieron inundados de órdenes de venta del Banco Central. Así y todo, la divisa cerró en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, a $ 4,117 y en las casas de cambio, el dólar se elevó a $ 4,1450. Los compradores barrieron hasta con los bloques de u$s 20 millones que en determinado momento ofreció la autoridad monetaria.

Lo contradictorio fue la calma en el mercado marginal, donde el «blue» retrocedió $ 1,50, a $ 4,2550, a pesar de que la gente tiene más pesos en el bolsillo por el cobro del medio aguinaldo. El «contado con liqui», que mide la fuga de divisas, perdió $ 2,50, a $ 4,2250. No existe un diccionario para entender al mercado argentino, pero hay demasiados factores extraeconómicos que alteran los fundamentos de la economía.

Las empresas son las más demandantes de dólares. Quieren girar las utilidades al exterior porque es un año electoral y hay demasiadas dudas sobre el futuro. Al mismo tiempo, el mercado marginal se alimenta más que antes de una parte de los dólares que los mayoristas le sacan al Central. La diferencia de precios entre ambas plazas hace conveniente asumir ese riesgo y eludir los controles de la AFIP y de Guillermo Moreno. Antes, cuando el «blue» subía, el Central era comprador de dólares en la plaza mayorista. Esto hacía que el mercado marginal tuviera menos dólares para ofrecer; de allí su encarecimiento.

Los bonos pagaron la mayor demanda de dólares con caídas generalizadas, en particular los que están emitidos en pesos. Las heridas no fueron grandes porque no hubo bajas que superaran el 1%. Los cupones PBI se tomaron un respiro y perdieron tan sólo el 0,60%, mientras los títulos medianos en dólares cedieron menos del 0,30%.

El índice Merval de las acciones líderes consiguió un avance del 0,35%, con una mejora en el monto de los negocios que se elevó a $ 52 millones. No es un gran volumen, pero está dentro de la media de los últimos tiempos.

Las acciones más favorecidas fueron las de las empresas energéticas. Edenor encabezó el alza, con el 3,74%, seguida por Siderar, con el 3,13%, y Transener, con el 2,74%. Entre los damnificados están Ledesma, con una caída del 3,30%, y Comercial del Plata, con el 3,13%.

Todos los mercados están a la expectativa de estos tres días hábiles que faltan para terminar la semana. Se vienen datos clave de la economía de Estados Unidos asociados a la evolución del sector servicios y del empleo, que marcarán el ritmo de los mercados. La recuperación de Wall Street de la semana pasada trajo a los índices bursátiles a lugares más elevados, por lo que hay poco margen para la decepción; si los datos no gustan, las caídas no serán livianas.

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