16 de mayo 2011 - 00:00

El Choque Urbano: el retorno a un espíritu luminoso

Tras sus giras por Europa y Asia, El Choque Urbano se afianza en el género de los grupos de percusión con elementos no tradicionales.
Tras sus giras por Europa y Asia, El Choque Urbano se afianza en el género de los grupos de percusión con elementos no tradicionales.
El Choque Urbano se afianza como grupo de percusión con elementos no tradicionales, cuyos movimientos se coordinan con exactitud aunque, según su propio director, «sin ser Stomp, Mayumana, o Blue Man Group, pero inspirados en aquellos». Y también en los locales De la Guarda o El descueve. El Choque Urbano está presentando su tercer espectáculo, luego de ocho años de «Fabricando sonidos» (debut) y en 2008 «La nave».

El grupo hizo giras internacionales y actuó en más de 45 ciudades argentinas. Dialogamos con su director general, Manuel Ablín, sobre el nuevo espectáculo, «Baila», que combina danza, música, percusión y teatro, en Ciudad Cultural Konex, de jueves a domingos.

Periodista: ¿Cómo es este nuevo show?

Manuel Ablín: Forma parte de lo que nos está pasando ahora a muchos integrantes del grupo: tenemos hijos chicos y el contacto con la niñez nos lleva a que volvamos a jugar. Buscamos la felicidad a través del juego. Este show está situado en una plaza, una noche, donde aparecen estos personajes que bailan, tocan, cantan y básicamente juegan. Santiago Ablín, el otro director, también es mi hermano, entonces yo soy padre de mellizos y él su tío. Estamos rodeados de niños y es natural que lo transmitamos.

P.: El anterior espectáculo, «La nave», era mucho más oscuro, ¿Vuelven entonces al espíritu de «Fabricando sonidos»?

M.A.: Es cierto que «La nave» era un viaje oscuro, si bien se iba hacia un lugar deseado y se llegaba, pero la transición podía resultar algo ardua. «Baila» es todo lo contrario.

P.: ¿Cómo fueron las experiencias de actuar en Holanda y Corea del Sur?

M.A.: Todo eso fue con «Fabicando..» mientras «La nave» viajó bastante por Latinoamérica. Hay cuestiones culturales que diferencian a los pueblos en una misma situación, por ejemplo, de Corea del Sur siempre recordamos que la diferencia la escuchamos en la manera aplaudir. Entre los latinos el aplauso es fuerte, llega, pero en Corea era como que aplaudían con pañuelos, el sonido era ese, flojo. Supimos que al público le gustaba el espectáculo pero era esa su manera de expresar agradecimiento.

P.: Desde los inicios de «El Choque..», con «Katurda», hasta el presente, los influyó «Stomp». ¿Qué otros grupos o espectáculos los inspiran?

M.A.: No hay un grupo puntual sino que tomamos y nos interesan las expresiones callejeras populares, como la murga o la batucada. Luego están Mayumana, Stomp, Blue Man Group, De la Guarda, El descueve, nos nutrimos de esas expresiones fantásticas.

P.: Ustedes parten de la percusión y hoy uno de los exponentes es la Bomba de Tiempo, con 3 mil espectadores cada lunes hace cuatro años.

M.A.: Me encanta, me parece una propuesta osada y vanguardista musicalmente, donde la gente va a festejar y hay cierta distracción en cuanto al éxito artístico en sí. Lo que más me interesa es la no repetición, la improvisación y la rotación de invitados.

P.: En qué cambió El Choque desde sus comienzos? ¿Se profesionalizó? ¿Se popularizó?

M.A.: Creo que se profesionalizó pero todavía no tenemos tanta llegada para decir que somos populares. Estamos en ese camino. Desde el punto de vista económico sería excelente que podamos llegar a mayor cantidad de gente y en lo artístico siempre vale vender más entradas para que todos estemos más felices. No a todos los grupos les resulta fácil vivir de lo que hacen, hay muchos talentosos y sin embargo el rédito económico cuesta que aparezca. No es que subsistimos con mucho dinero pero por suerte vivimos de esto.

P.: ¿Cómo evalúa el papel del Estado en el fomento del arte?

M.A.: Hace mucho que no trabajamos para la ciudad de Buenos Aires pero sí para Nación. Hablo desde un lugar de no necesitar financiación; en cambio, me interesa mas la financiación en murgas que en El Choque Urbano, porque gracias a la actividad privada trabajamos.

Entrevista de Carolina Liponetzky

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