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El corazón de Los Pumas no bastó ante los All Blacks
La desazón de los jugadores argentinos tras perder ante los All Blacks. Los Pumas dejaron todo, pero no pudieron ante el poderío neozelandés.
Piri Weepu fue elegido como el mejor jugador del partido, el medio scrum tuvo una noche que rozó la perfección. Por el lado del equipo argentino los destacados fueron Rodrigo Roncero, mientras estuvo en cancha, y la tercera línea integrada por Julio Farías Cabello (autor del try argentino), Juan Manuel Leguizamón y Leonardo Senatore.
A los 7 minutos se produjo la primera incursión argentina a campo kiwi: un error de Colin Slade, sumado a la presión de Los Pumas, provocó el primer silencio en el Eden Park. Minutos después, un drop de Santiago Fernández pasó por debajo del travesaño de los postes y la hinchada local se agarró la cabeza.
Con mucho rigor físico, los All Blacks presionaron al equipo argentino, y un penal muy infantil de Los Pumas le dio posibilidad a Nueva Zelanda de abrir el marcador. Piri Weepu no falló y le dio los primeros tres puntos a su equipo. Minutos más tarde se produjo el primer susto para los argentinos, pero Nicolás Vergallo tackleó justo a Keiran Ried, y evitó la caída del ingoal argentino.
Los Pumas soportaban cada embate neozelandés y otra vez, Vergallo apareció para salvar en un apurado cierre una entrada de Mils Miliani. Pero el peligro no cesaba para Argentina. Un mal pase de Vergallo provocó un scrum a cinco metros del ingoal para los locales, que finalizó en penal a favor de los All Blacks, que nuevamente Weepu cambió por tres puntos.
Una infracción en un line de los All Blacks le da la primera chance a Los Pumas de marcar. Pero Contepomi falló y desperdició una buena oportunidad para acortar ventajas.
Pero en un certero golpe, Los Pumas enmudecieron el estadio. Aprovecharon un buen empuje desde un scrum, el octavo Leonardo Senatore quebró la defensa rival y tras una excelente jugada colectiva el tucumano Julio Farías Cabello leyó bien la defensa y voló al ingoal marcando el primer try y ponía a Argentina al frente en el marcador.
A pesar del coraje y la garra, Los Pumas pagaron muy caro algunas fallas defensivas y, con alguna ayuda del árbitro Nigel Owens, los All Blacks estiraron diferencias gracias a la puntería de Weepu y se fueron en ventaja al descanso.
En el segundo tiempo Los Pumas salieron dispuestos con la misma entrega y lograron descontar en su primera chance, con un penal de Marcelo Bosch. Pero la calma duró poco y los de negro retomaron el control del juego y el territorio.
Después de tanto insistir y castigar a la férrea defensa argentina con constantes embates, los All Blacks consiguieron su primer try. Tras una jugada de varias fases, Rodríguez Gurruchaga se jugó a buscar la intercepción sin éxito y el octavo Keiran Read se zambulló en el ingoal y desató la locura en el Eden Park.
El golpe sacudió la estructura de Los Pumas que con el resultado prácticamente sentenciado, bajó los brazos. Esto permitió la conquista del segunda línea Brad Thorn, en un jugada que se gestó con una potente avance de los All Blacks.
Emocionados y ovacionados, Los Pumas se despidieron del público argentino y se retiraron del Eden Park con la frente bien alta. Jugaron de igual a igual al mejor equipo del mundo y remarcaron que la brecha entre ambos se puede acortar y que el futuro del rugby argentino está en muy buenas manos.
