Patricia Bullrich se desmarca del Gobierno y comienza la especulación por su futuro

En el ámbito político llamó la atención que la senadora interpelara públicamente a Manuel Adorni para que presente su declaración de bienes. También se diferenció del Gobierno participando de una reunión realizada en la Cámara alta para tratar el cierre de la sala de periodistas de la Casa Rosada.

Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con el Gobierno y crecen las especulaciones sobre su futuro político dentro del universo libertario.

Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con el Gobierno y crecen las especulaciones sobre su futuro político dentro del universo libertario.

El economista Alfonso Prat Gay suele afirmar que “el pasado ya no vuelve” con relación al kirchnerismo y algunas estadísticas parecen darle la razón. La caída de imagen del presidente Milei y de su Gobierno- según Atlas Intel- fue de 13 puntos desde enero, pero estos números no han significado una mejora sustantiva para Axel Kicillof.

Analistas políticos señalan que es clara la ausencia de otros candidatos que puedan capitalizar la desilusión y sean capaces de rescatar lineamientos que parecen haber logrado consenso en la sociedad, como el orden fiscal.

En este contexto, se especula con que la figura de Patricia Bullrich podría crecer en el espacio del electorado de centro derecha que mantiene diferencias con Milei pero que no quiere que se tire por la borda lo alcanzado por su Gobierno. Se considera que escalones más abajo, pero en la misma sintonía, se encuentra el expresidente Mauricio Macri.

“¿Pero no se afilió a la LLA?”, varios preguntan y hay quienes sonriendo responden: “bueno, es un detalle”. Son los mismos que no ven que Karina Milei pueda evaluar un rol preponderante de Bullrich en un futuro gobierno.

“Patricia tiene juego propio y siempre lo tuvo”, explican. Prueba de ello, es que fue la única voz pública en expresar lo que muchos funcionarios del gobierno de Milei dicen por lo bajo: “no se sostiene más el tema de Manuel (Adorni)”.

Efectivamente, este miércoles la senadora marcó sus diferencias con el gobierno de Milei. Por la mañana asistió a la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, presidida por la senadora Carolina Moisés, donde se llevó a cabo una reunión para abordar la charla debate: “Libertad de expresión y censura en democracia: el cierre de la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno". Su presencia tapó el escaso acompañamiento de legisladores de la LLA. En primera fila la senadora escuchó atentamente las críticas a la decisión del presidente Milei de cerrar y cercenar la actividad periodística en la Casa Rosada.

Patricia Bullrich periodistas
Patricia Bullrich, durante la exposición de periodistas en el Senado. 

Patricia Bullrich, durante la exposición de periodistas en el Senado.

Por la tarde, instó directamente al jefe de Gabinete a que entregue de “inmediato” su declaración jurada de bienes y lo responsabilizó de que el Gobierno está “empantanado”.

Por la noche, el propio Presidente ratificó el “spoileo” que hizo la senadora acerca de que Adorni adelantará la presentación de su declaración jurada.

Parálisis

El tema de Adorni tiene paralizado al Poder Ejecutivo. El jefe de ministros es quien debe hacer que el Gabinete funcione, cuidar el gasto público, destrabar gestiones interministeriales, por mencionar algunas de las tareas. Lógicamente, Adorni hoy está abstraído atendiendo sus problemas patrimoniales.

La comunicación oficial está prácticamente bloqueada, casi ningún alto funcionario está autorizado a hablar públicamente salvo en honrosas excepciones y en programas donde estén super “custodiados” como fue el último reportaje que dio el ministro de Economía, Luis Caputo.

Desilusión

Quienes creen en las chances de la senadora para una candidatura presidencial señalan que “muchos de los actuales desilusionados fueron los que votaron en su momento a Patricia y si ella volviera a ser una opción presidencial, la apoyarían”.

En la Casa Rosada, cae mal la independencia que ejerce Patricia en sus decisiones. Es la única que no “pide permiso” para ir a un evento o a un programa periodístico.

En la Casa Rosada se comenta que casi nadie se atreve a discutirle a un Presidente que brota en cólera cotidianamente y con mucha firmeza sale a cuestionar a quienes, según su criterio, “mienten, difaman y operan”.

Los viejos funcionarios de la sede del Gobierno dicen que así comienza el aislamiento: cuando los propios callan, no llevan la realidad al despacho de los que mandan, persistiendo en el error.

En diferentes ámbitos políticos se comenta que el país no está viviendo una época de bonanza como para que los “exabruptos” presidenciales sean tolerados como parte de un carácter excéntrico y tienden a encuadrarlos como “gestos autoritarios e intolerantes”.

Si bien el Gobierno puede mostrar un descenso de la inflación, del 25% con que arrancó al orden del 2 a 3% mensual, los datos oficiales muestran que la población sigue haciendo un sacrificio. Por citar sólo dos datos, en el mismo período los salarios registrados en el sector privado perdieron más de 3% y por encima del 18% los públicos, con una reducción de 240.000 puestos en blanco.

Hay quienes especulan con que Patricia Bullrich -una experimentada política– “estaría percibiendo un alejamiento del Gobierno respecto de la gente”.

La genialidad de Milei fue resumir en la palabra “casta” el sentir de una gran mayoría de los argentinos, que viven en un país desigual donde hay “hijos y entenados” y en ese sector de privilegio se encuentran los políticos.

Difícil que la sociedad no vea en Adorni el rápido ascenso económico que observó por décadas en intendentes, concejales, funcionarios públicos, ministros y presidentes.

En este sentido, más de un experimentado político libertario suele preguntarse: “¿porque nos volverían a votar?”. La respuesta que se dan es: “por el miedo al pasado”. Eso puede funcionar hasta tanto no aparezca una alternativa. Ahí es donde crece Patricia Bullrich y el abrazo con Macri es una señal.

Te puede interesar