18 de mayo 2010 - 00:00

El cuñado, eje del magistrado para procesar a Macri por espía

Mauricio Macri llegó ayer en bicicleta junto al subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich, a la reunión de gabinete que se realizó en el porteño museo Sívori.
Mauricio Macri llegó ayer en bicicleta junto al subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich, a la reunión de gabinete que se realizó en el porteño museo Sívori.
El juez Norberto Oyarbide dio a conocer ayer los fundamentos que sostienen la supuesta conformación de una asociación ilícita dedicada a las escuchas ilegales, y entre ellos le destina buena parte de las más de 640 carillas de explicaciones a la resolución adoptada para Mauricio Macri. El mismo magistrado parece sorprenderse del cariz de intrigas que guarda una trama por momentos confusa y en otros contundente. Así llega el juez a explicar el procesamiento del jefe de Gobierno sobre la base de las pinchaduras a los teléfonos de su cuñado, Néstor Leonardo, y de Sergio Burstein, y sostiene que Macri «tuvo a su cargo darle un cariz de legalidad al arreglo criminal, y ello lo logró al incorporar a las filas del Gobierno del que era jefe, a los miembros de la asociación ilícita que actuaban en el medio local».

Para el juez, tal banda estaba conformada por una decena de integrantes, entre ellos, el ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge «Fino» Palacios, policías de Misiones, los ex jueces de esa provincia que aceptaban incorporar los números de teléfonos en cualquier expediente para ordenar las intervenciones falsas, y el espía Ciro James, que pedía esas pinchaduras, entre otros.

Ningún dato desconocido hasta ahora aporta el fallo de Oyarbide, pero despierta interés cómo termina hilvanando los hechos para llegar a los procesamientos.

Hasta se detiene en rebatir los primeros argumentos de Macri sobre que James, contratado en el Ministerio de Educación con el sueldo más alto que se otorgaba a esa modalidad de empleo, estaba «plantado» por la Policía Federal. Oyarbide asegura que está demostrada la relación del espía con el ex comisario Palacios y desarma así la hipótesis. Pero donde más repara el magistrado es en las escuchas al cuñado. Es el propio Leonardo quien le aporta argumentos contra Macri al juez, que para condimentar la trama fue, en medio de la causa, víctima de un ataque delictivo en el que terminó internado por haber recibido un tiro.

Oyarbide sostiene que Macri estuvo interesado en escuchar a Leonardo, quien a su vez le había dicho al juez que en varias oportunidades su suegro, Franco Macri, le ofreció dinero para que se divorciara de su hija, Sandra. El juez hace una cronología sobre la contratación de James en el Ministerio de Educación, por entonces a cargo del también recientemente procesado Mariano Narodowski, la pinchadura del teléfono de Leonardo y el retiro de las escuchas de la SIDE. Con eso y los dichos del cuñado, le sobró al magistrado para imputar a Macri. En cambio, para adjudicarle participación en las escuchas a Burstein fundamenta el interés supuesto de Macri en la enemistad entre el dirigente de familiares de la AMIA y Palacios, a quien venía cuestionando por estar frente a la Policía local. Además, el juez resalta la cantidad de veces que James retiró casetes de la SIDE y luego su teléfono fue captado por antenas cercanas al domicilio de Macri, en Figueroa Alcorta y Tagle.

«Continuando con la espectacular trama de la contratación de Ciro James», refiere el juez para contar todos los argumentos contradictorios entre los funcionarios del ministerio e incluso cómo la explicación de Narodowski respecto de que «era parte de un grupo de la Universidad de La Matanza» es refutada por los integrantes que el ex ministro mencionó de esa casa de estudios. Aunque sólo uno, Rolando Echave, admite conocer al espía y que le había recomendado presentar su currículum en la dependencia educativa, pero no recomendarlo (ver nota aparte).

Para Oyarbide, está avalada la hipótesis de que James «habría sido contratado por el Ministerio de Educación para otorgarle una cobertura legal a su actividad ilícita que tuviera como víctima» al cuñado de Macri. Agrega, además, que el hecho de que no esté demostrado que el jefe de Gobierno tuviera alguna vez contacto con James sostiene igualmente su teoría.

«Es ocioso estimar que tanto Jorge A. Placios como Ciro G. James y el resto de los integrantes de la asociación criminal no encontraran otra motivación para avasallar la intimidad de Néstor Daniel Leonardo que aquella que respondiera al interés particular de uno de ellos, Mauricio Macri», detalló el magistrado en los fundamentos por los cuales el jefe porteño termina procesado. Es decir, Macri habría tenido conocimiento de la existencia de la presunta asociación ilícita dentro de su Gobierno y habría utilizado esos servicios para espiar a su cuñado. Por otra parte, Oyarbide sostiene que, si como dice Macri el interesado en perseguir a Leonardo fue su padre, éste habría recurrido a Mauricio en ese sentido.

«Macri intentó montar la estructura ilegal dentro del régimen gubernamental del que era jefe, es decir, intentó darle un viso de legalidad a la empresa ilícita conformada, entre otros, por el nombrado, PALACIOS, a quien adjudicara la jefatura policial local, y Ciro JAMES», subraya en su resolución.

Después de esa argumentación, Oyarbide comienza a fundamentar el procesamiento a Narodowski como supuesto encubridor, ya que James reportaba como contratado en la unidad de la dependencia a su cargo y asegura que el ex funcionario «prestó su ayuda, a los fines de ocultar la actividad ilegal que fue desarrollada por Ciro Gerardo James, relativa a la intervención ilegítima» del teléfono de Leonardo que fue intervenido entre los días 23 de mayo y 22 de junio de 2008. Según los datos, luego de retirar las escuchas, el cargo de James queda confirmado. El Gobierno porteño aduce en ese punto que los trámites se habrían iniciado en enero. Sin embargo, Oyarbide asegura que «debe resaltarse que la carpeta de contratación de Ciro James se inició un día después (9 de mayo de 2008) a la resolución emitida por el Juzgado de Instrucción Nro. 1 de la ciudad de Posadas» que ordenó la intervención telefónica de Leonardo.

«Así resulta dable afirmar que las probanzas acumuladas al sumario dan cuenta que mediante la proposición y contratación de JAMES en el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, por entonces a cargo del nombrado Narodowski, se pretendió simular una apariencia de legalidad a la actividad ilícita»
, afirma el juez.

Así, Macri resulta procesado por supuestamente participar de la asociación ilícita, cuestión que la Justicia sostiene está puesta en evidencia por las declaraciones de Leonardo, quien lo acusa de querer espiarlo, y que finalmente un empleado del Gobierno porteño, James, consigue intervenirle el teléfono con la ayuda del juzgado de Misiones que lo incorpora en una causa que nada tenía que ver con el cuñado de Macri.

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