29 de enero 2009 - 00:00

El enviado de Obama tropezó con más violaciones al cese del fuego en Gaza

Un militante islamista palestino inspecciona uno de los túneles clandestinos a través de los que se hacen ingresar a Gaza provisiones y armamento. Israel volvió a bombardear esas construcciones.
Un militante islamista palestino inspecciona uno de los túneles clandestinos a través de los que se hacen ingresar a Gaza provisiones y armamento. Israel volvió a bombardear esas construcciones.
Ciudad de Gaza y Jerusalén - Con la intensificación del intercambio bélico entre israelíes y palestinos, el bloqueo de los pasos fronterizos de la Franja de Gaza y la inquietud por la operatividad de los túneles clandestinos que comunican ese territorio con Egipto, la tregua en Medio Oriente entró en un cono de sombras. La peligrosa situación podría complicarse del todo si Israel cumple con la negativa expresada ayer a levantar el cierre de las fronteras gazatíes mientras la organización terrorista Hamás no libere al soldado Gilad Shalit, secuestrado desde 2006.
Como ocurrió durante las tres semanas de guerra abierta, el Ejército israelí reabrió uno de los pasos de la frontera para permitir el tránsito de 200 camiones de ayuda humanitaria. Pero en diálogo con el enviado especial de Estados Unidos a Medio Oriente, George Mitchell, el primer ministro Ehud Olmert dejó claro que la apertura no será permanente mientras Shalit no sea liberado, una alternativa que el Gobierno egipcio, que media entre Israel y Hamás, consideró «inaceptable» en este momento.
Mitchell evaluó como de «importancia crucial» que el cese del fuego declarado por separado por ambas partes hace once días se extienda en el tiempo. En línea con las exigencias israelíes, el ex senador estadounidense enviado a la región por Barack Obama, con larga trayectoria de mediación en conflictos, afirmó que son esenciales «el fin del contrabando» de armas y mencionó «la reapertura de los puntos de paso» con Gaza.
El vocero de Olmert, Mark Regev, reiteró que la determinación israelí es «para protegerse» de los lanzamientos de cohetes y de la continuidad del contrabando de armamento.
Tras la emboscada el martes en la que murió por una bomba accionada a control remoto un soldado israelí que patrullaba la frontera, la respuesta con bombardeos aéreos e incursiones terrestres dejó un palestino muerto. El mismo día, por la noche, Israel atacó los túneles en la frontera entre Egipto y la Franja de Gaza por donde se produce el contrabando, que a su vez son la vía de escape de los palestinos al bloqueo terrestre impuesto desde 2007. Ayer la aviación repitió la operación con tres descargas perforantes.
El brazo armado de Hamás reivindicó por su parte los tres disparos de mortero contra tropas israelíes en la zona de Maghazi, en los alrededores de Ciudad de Gaza. Según las fuentes palestinas, el objetivo de los disparos fue una unidad israelí que circulaba por la Franja.
El condicionamiento de Olmert sobre la liberación de Shalit para reabrir los siete pasos de frontera fue definido anoche por el Gobierno egipcio como «inaceptable».
«La pelota está en el campo israelí y no en el egipcio para la reapertura de los pasos, dado que Israel es la fuerza de ocupación que debe garantizar las necesidades de los palestinos y que puede abrir o cerrarlos», dijo el vocero de la Cancillería, Hossam Zaki, a la cadena satelital Al Yazira.
Obstáculos
«El argumento es extremadamente difícil. Una apertura total de pasos, la apertura de alguno o la apertura parcial, son todos elementos que obstaculizan el logro de la calma», enfatizó el vocero. En tanto, el enviado especial del denominado Cuarteto (ONU, Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea), Tony Blair, criticado por su ausencia real y mediática durante las tres semanas de la incursión israelí en la Franja, aseguró ayer que «luego de un año de frustración y tragedia, llegó el momento de las decisiones y las posibilidades».
«Israel puede elegir si contribuye a la creación de un Estado palestino independiente; Hamás puede elegir si formar parte del proceso o retirarse y la comunidad internacional puede elegir si está dispuesta al compromiso y la determinación que este proceso de paz requiere», subrayó Blair luego de reunirse en El Cairo con el presidente Hosni Mubarak.
La inestable situación en Gaza supone un desafío para el recién estrenado Gobierno demócrata estadounidense, que se propuso desde un comienzo establecer un nuevo marco, al menos retórico, para las negociaciones, diferente de los términos duros de la era de George W. Bush.
Agencias ANSA, EFE y AFP

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