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El equipo económico hace profesión de fe ortodoxa
Guido Mantega
«El Gobierno está atento al tipo de cambio, no permitirá que el dólar se derrita y no mediremos esfuerzos para impedir que el dólar caiga», dijo.
El ministro convocó a una conferencia de prensa luego de que el lunes el dólar cayera a 1,65 real. No hizo anuncios, pero adelantó que «si hay un deterioro de la situación, se tomarán medidas adicionales, que pueden ser infinitas de acuerdo con lo pactado en el Grupo de los 20».
Con el real cotizando cerca de su máximo nivel en dos años, Mantega dijo que el Gobierno actuará para proteger a los fabricantes locales, pero que no planea nuevos impuestos a las inversiones extranjeras u otros controles de capital, a menos que la moneda se fortalezca aún más.
En vez de eso, el ministro dijo que el nuevo Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff buscará ayudar a los exportadores mediante la aprobación de recortes impositivos selectivos y mediante la toma de medidas
-que no especificó- para «combatir la competencia desleal» de parte de socios comerciales.
«Estamos en una guerra cambiaria», dijo Mantega, repitiendo una frase que usó por primera vez el año pasado y que desde entonces se ha propagado a muchos otros mercados emergentes que sufren por sus monedas sobrevaloradas.
Los economistas dijeron que la nueva estrategia
es una señal bienvenida respecto de que el nuevo Gobierno de Rousseff no recurrirá a políticas económicas no ortodoxas, que podrían obstruir las inversiones extranjeras.
«Fue bueno oír a Mantega reconocer que la apreciación del real es parte de la tendencia global», dijo David Beker, director de economía latinoamericana en el Bank of America. «Se están volviendo mucho más selectivos y están lidiando con las consecuencias del real más que con la tasa actual», agregó.
Algunos países de Latinoamérica han tomado medidas más agresivas para contener la fuerte apreciación de sus monedas, un avance que afecta la competitividad de los exportadores y amenaza con erosionar el comercio y los balances de cuenta corriente en toda la región.
En Chile, el Banco Central dijo el lunes que comprará 12.000 millones de dólares para contener al peso, que se ha fortalecido más de un 17% frente al dólar desde fines de junio.
Agencia Reuters


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