31 de diciembre 2008 - 00:00

El Gobierno acuerda con tres bancos canje de la deuda

Los papeles argentinos ya casi no tienen valor en la Bolsa de Nueva York.
Los papeles argentinos ya casi no tienen valor en la Bolsa de Nueva York.
El Gobierno volvió a otorgar ayer un mandato a tres bancos, el Deutsche, Citigroup y Barclays, para que efectúen un canje de la deuda. En realidad, serán dos operaciones: una estará focalizada en los Préstamos Garantizados (un título de deuda en poder básicamente de bancos argentinos) y la otra, la relevante, se centrará en los tenedores de bonos que aún están en default.
Con sigilo, el Gobierno estuvo tanteando la posibilidad de reflotar esta oferta lanzada originalmente en setiembre pasado, cuando Cristina de Kirchner se encontraba en Nueva York. El resultado: los bancos que tienen esos Préstamos Garantizados están ansiosos esperando deshacerse de esos títulos y obtener, a cambio, nuevos papeles, más líquidos (ajustarían según la tasa Badlar). ¿Y los bonistas o «holdouts»? Ya antes de la debacle reciente de Wall Street, los papeles en default de la Argentina cotizaban a una paridad de 25%. Su valor era ínfimo. Ahora, ya casi ni tienen valor, hasta podría decirse que su cotización es menor que la de los fondos de Madoff. Además, es un mercado muy ilíquido, y sus tenedores aceptarían el canje por nuevos títulos, con más volumen. El dinero borra todos los odios. Lo que está claro es que no habrá pago en efectivo inicial, como estaba contemplado en setiembre: la liquidez de los bonistas o «holdouts» está acotada y menos para asignarla a un canje de la deuda argentina.
De nuevo vuelven a elaborarse las hipótesis de hace tres meses: ¿cuál será la aceptación de estas dos ofertas? Los tres bancos ya habrían efectuado los sondeos previos y por ello se avanzó en la firma ayer del mandato. «Se está trabajando activamente en los canjes», confesó ayer a Ambito Financiero una fuente del Gobierno que evitó dar más referencias al respecto. Es que las normas de la SEC (la devaluada Comisión Nacional de Valores de EE.UU.) imponen restricciones a la oferta hasta tanto no esté aprobada.
En enero, por lo pronto, se concretará el canje de los Préstamos Garantizados. Es lo que le permitirá al Gobierno limpiarse de fuertes vencimientos de deuda que operan este año. Se entregarán nuevos papeles de más largo plazo. Resta por definir la paridad de intercambio y la estructura de los nuevos papeles, como la tasa del cupón que pagarán, a pesar de que ya hay valores tentativos en los papeles presentados al Gobierno.
Nuevamente, como en setiembre, se buscará seducir a los bonistas que tienen demandas avanzadas contra el país por el default en los tribunales de Thomas Griesa en Nueva York. Hacia allí deberán acudir funcionarios del Ministerio de Economía con los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen and Hamilton.
¿Alcanzará este paso para volver en algún momento al mercado internacional? Difícil acertijo, pero al menos surge cierta luz para 2010, cuando el país, en pleno Bicentenario, podría encontrarse luchando contra el fantasma de un nuevo default. En los próximos días, se anunciará otro hecho no menor y anticipado por Ambito Financiero: los recursos para pagar la deuda en 2009, que mostrarán un excedente del 40% según cálculos oficiales. La batalla será larga.

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