1 de abril 2013 - 00:00

El hombre que tuvo infancia

El hombre que tuvo infancia
Pocos lo recuerdan, pero en el 2000 una funcionaria pidió al Ministerio de Educación de la Nación "reconsiderar" la calificación "de interés educativo" de la revista "Anteojito", porque había obviado la efemérides del 24 de marzo, lo que la hacía inmediata "aliada del ocultamiento de la historia y la cultura popular". Para circunstancias como esa, García Ferré tenía una frase: "Agradezco a los que me aman, porque me hacen feliz, y a los que no me aman, porque me hacen fuerte". Y cuando alguien moría, recordaba una expresión de su amigo Horacio Guarany: "Pero qué pavote, con lo linda que es la vida". Y sonreía con dulzura.

El jueves 28 no se decretó duelo nacional, pero tampoco fue necesario. De una forma u otra, todo el país hizo duelo en estos días por la muerte de uno de sus más grandes y queridos artistas populares, que fue también un verdadero ejemplo de persona, abanderado de la educación general, pionero de nuestra pequeña industria del cine de animación, y empresario irreprochable.

La noticia trascendió las fronteras, y llegó hasta su tierra natal. "Fallece en Argentina el almeriense García Ferré, el creador de 'Petete'", destacaba en portada el "Diario de Almería", recordando además su visita de pocos años atrás, cuando recorrió las calles que lo vieron partir. Aquí otras calles lo vieron gastar las suelas durante cinco años con sus dibujos, hasta que don Constancio C. Vigil lo sentó en su oficina y le ofreció una página de "Billiken" para publicar su primera historieta, "Pi-Pío", andanzas de un pollito linyera.

Manuel García Ferré nació el 8 de octubre de 1929, hizo su primera exposición a los 15 años, con la sola enseñanza de su madre aficionada, llegó acá a los 17 con los padres, rindió las equivalencias, terminó el bachillerato en la nocturna, hizo tres años de arquitectura, en 1952 empezó con "Pi-Pio", entró en Lowe en 1955, pronto encabezó el departamento de animación, en 1959 fundó su propia agencia publicitaria, Producciones García Ferré, creó un gracioso método para compilar varios avisos pequeños en un cortito de aventuras a cargo de dos personajes (Anteojito y Antifaz) que tuvieron gran éxito, en 1964 ganó el Martín Fierro con el corto de los gatitos de Lanas San Andrés, y el 8 de octubre de ese mismo año, con el editor Julio Korn, lanzó "Anteojito", revista de ayuda escolar y entretenimientos que llegó a imprimir 300.000 ejemplares semanales, desplazando a "Billiken".

El 7 de agosto de 1967 lanzó "Las aventuras de Hijitus", la primera serie nacional de dibujos animados para televisión. Tras los primeros capítulos, Goar Mestre, creador de canal 13, le aconsejó hacerla en colores, con previsión de futuro. La serie duró hasta 1974, pero el color le permitió volver una y otra vez, ininterrumpidamente desde 1980. A señalar, sus colaboradores desde entonces: Néstor Córdoba, C.A. Pérez Aguero (directores de animación), Natalio Zirulnik, Hugo Csecs, Alberto Grisolía, Norberto Burella, Jorge Benedetti, María Elena Soria, Alberto Grisolía, Hugo Casaglia, Walter Canevaro (animadores), y en las voces Néstor D' Alessandro (Hijitus, Cachavacha, también coguionista), Pelusa Suero (Larguirucho, el comisario, todos los malos), Pedro Aníbal Mansilla (Antifaz), Marion Tiffemberg (Anteojito, Oaky), Enrique Conlazo (varios, y luego El Patriarca de los Pájaros), Susana Sixto.

Con el éxito de Hijitus aparecen también los programas "El club de Hijitus" (1968-71), "El show de Anteojito y Antifaz", "El club de Anteojito", "El mundo de Calculín", etc., animados por Gachi Ferrari, Berugo Carambula, Héctor Larrea, y otros famosos de la época. En 1968 nació la revista "Antifaz", seguida por "Aventuras de Hijitus" y "Desventuras de Larguirucho".

Con todo esto Producciones García Ferré ya ocupaba dos pisos del edificio Apolo, en Corrientes al 1300. Casi 200 personas, incluyendo 50 dibujantes, trabajan en sus estudios y oficinas. Así aparecen los primeros largos nacionales de animación sonoros y en colores: "Mil intentos y un invento", 1972, "Las aventuras de Hijitus", 1973, y "Petete y Trapito", 1975. El pinguino con chupete nacido en 1973 cubre desde 1980 toda Latinoamérica y España con el programa educativo "El libro gordo de Petete", que también incluye variedad de personajes. En 1977 recibió su primer premio a la trayectoria, otorgado por sus pares de la entonces Asociación de Realizadores de Cine de Animación Argentina.Todo marcha bien. Pero, de a poco, la popularidad ya no es suficiente. Terminado en 1983, su nuevo largo, "Ico el caballito valiente", sufre la desconfianza de los exhibidores y debe esperar hasta 1987, cuando un distribuidor arriesgado, Pascual Condito, logra colocarlo en los cines. Es un éxito. Pero la alegría dura poco: en 1989 muere la esposa de García Ferré, la escritora y pedagoga Inés Geldstein, su mano derecha en la editorial, los guiones, y las canciones de las películas.

La recuperación vino en 1995, con el lanzamiento por canal 13 de "Las nuevas aventuras de Hijitus", y culminó en 1999 con el éxito del film "Manuelita": más de 2.400.000 espectadores, gran parte menores de seis años, sin contar el público de Brasil y otros países. La bonanza es tan grande que Garcia Ferré construye y dona una escuela entera en Colón, provincia de Buenos Aires. Le siguen "Corazón, las alegrías de Pantriste", el relanzamiento de "Mil intentos y un invento" con nueva banda sonora, y la construcción de otra escuela en Rojas, que se ve interrumpida por la crisis económica nacional. En diciembre de 2001, y luego de 37 años seguidos de enseñanza y diversión, "Anteojito" publica su último número, con una carta de despedida de su director.última década tiene sus amarguras, un cáncer que obliga a extirparle el estómago, y un fracaso, el de la película "Soledad y Larguirucho", realizada con el mismo equipo de fieles. Pero también tiene sus satisfacciones: pesca, ve crecer a los nietos, lanza "El libro gordo" y la colección completa de "Las aventuras de Hijitus" en dvd, recibe homenajes, desde el Cóndor de Plata de Cronistas al nombramiento de Ciudadano Ilustre y el premio Banda Dibujada, de sus pares, integra junto a Quino, Sábat, Garaycochea y Mordillo el consejo de asesores del naciente Museo del Humor.

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