La cultura argentina despidió el pasado viernes a uno de sus mayores humoristas gráficos, Juan Carlos Colombres, "Landrú", fallecido el jueves por la noche a los 94 años. Landrú fue fundador de la revista "Tía Vicenta" y publicó por años sus trabajos en Clarín y otras publicaciones. Ilustrador mordaz y siempre elegante de la realidad política y social argentina, pintor del "medio pelo" de la pequeña burguesía criolla, sus "monitos" caricaturizaron durante años también los avatares de la inestable política y su fauna. Aunque sus críticas, desde la mirada actual, pueden hasta parecer inocentes, el presidente de facto Juan Carlos Onganía, a quien siempre dibujó como una morsa, clausuró Tía Vicenta. Su obra reflejó esa historia política y social de la Argentina y del resto del mundo durante la segunda mitad del siglo XX y principios del actual
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Hasta sus últimos días, ya no tan activo, siguió dibujando y comprometido con los proyectos de Fundación Landrú, una entidad que nació a partir del deseo del dibujante de poner en valor su trabajo de más de 60 años de trayectoria. La fundación se propone digitalizar la totalidad de la obra del humorista gráfico "para difundirla como patrimonio cultural", señaló. Juan Carlos Colombres había nacido en Buenos Aires el 19 de enero de 1923, y ya a los siete años creó una revista de historietas y chistes que repartía entre sus compañeros. A los 20 inició la carrera de Arquitectura, que abandonó dos años después, y en 1945 publicó su primer dibujo en la revista "Don Fulgencio", de Lino Palacio. Al año siguiente comenzó a colaborar como dibujante humorístico en "Cascabel", "Rico Tipo", "Vea y Lea" y "El Hogar". Diez años después se convirtió en el primer libretista de Tato Bores,
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