17 de julio 2014 - 00:00

El mercado vuelve a desconfiar del INDEC

El mercado vuelve a desconfiar del INDEC
El Gobierno parece haber gastado la bala de plata que tenía sobre la credibilidad de sus estadísticas. El mercado entero empieza a incorporar en sus precios la decepción que empezó a sentir sobre los indicadores de inflación que había modificado el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para responder a los reclamos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En los últimos dos meses se evaporó buena parte de la expectativa que había generado, inicialmente, el sinceramiento de la suba de precios. Entre febrero y abril, a tono con el mayor optimismo, los rendimientos de los títulos se habían reducido en 700 puntos básicos; pero desde entonces hasta hoy corrigieron esa mejora y volvieron a subir unos 300 pb. Desde el mercado explican que los vaivenes se ven exagerados si se considera el efecto que provoca en todos los activos de renta fija (especialmente la que es en dólares) la indefinición en las negociaciones con los holdouts.

"Cuando se lanzó el índice hubo un rally espectacular y había un consenso de mercado de que el índice iba a representar fielmente la variación de precios de la Argentina. Pero con el tiempo se fueron verificando las diferencias que habían con otros indicadores, que si bien no miden exactamente lo mismo por algunas cuestiones puntuales, se supone que con el tiempo deberían tender a igualarse", comentó a este diario el economista Diego Chameides, de la consultora Quantum finanzas.

La brecha entre el índice de precios nacional nuevo (IPCNu) del INDEC y el IPC CABA, que mide el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pasó de los 7 a los 13 puntos porcentuales entre febrero y abril y se estabilizó en los 10 pp en los últimos dos meses. Entre febrero y abril, el Bogar 18, un título en pesos que ajusta su rendimiento de acuerdo con la suba de precios oficial, redujo abruptamente su rendimiento del 13% al 4,5% anual; pero desde entonces recortó toda la mejora hasta ubicarlo, ahora, al 7% anual. En los bonos de mayor duración, el rendimiento sólo varió levemente (se ubica ahora entre el 8,5% y el 9%), lo que indica que los inversores no abandonan la esperanza de que el indicador será más verosímil en un próximo Gobierno.

En el mercado recomiendan mirar los rendimientos de los bonos en dólares para concluir que, en este tiempo, el movimiento que se percibe en la deuda indexada es notablemente mayor que la que deberían reflejar por la incertidumbre de los holdouts. La baja que se vio en el rendimiento del Boden 2015 (por la suba de su cotización) fue de 470 básicos entre febrero y marzo; mientras que el aumento posterior, desde abril a julio, en medio de pánico inversor, fue de 200 puntos básicos.

"Después de abril y mayo ya había varios datos de inflación como para empezar a desconfiar. Hoy sucede que faltan detalles metodológicos para reinstalar la confianza: como no publicar los datos de precios promedio y las canastas regionales; o darle tanta preponderancia a los Precios Cuidados", agregó Chameides.

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