8 de abril 2014 - 00:00

El Papa decidió mantener el IOR (pero controlado)

La llegada de Jorge Bergoglio al trono de San Pedro despertó fuertes expectativas de transparencia, y se espera ahora que nuevos controles pongan fin a las maniobras sospechosas en el banco del Vaticano.
La llegada de Jorge Bergoglio al trono de San Pedro despertó fuertes expectativas de transparencia, y se espera ahora que nuevos controles pongan fin a las maniobras sospechosas en el banco del Vaticano.
Ciudad del Vaticano - El papa Francisco puso fin ayer a un año de especulaciones al aprobar una propuesta para mantener en funcionamiento el banco del Vaticano, implicado en el pasado en operaciones de lavado de dinero. Optó así por una solución prudente y conservadora ante quienes abogaban directamente por su cierre.

El pontífice argentino confirmó así la opción que parecía más plausible, la de preservar la institución, pero con un tamaño reducido y mejor controlada, en vez de crear en su lugar un banco ético o, incluso, clausurar el Instituto para las Obras de la Religión (IOR, el nombre oficial del banco).

Cuando Jorge Bergoglio fue elegido papa, todos los expertos consideraban que la reestructuración del IOR iba a ser una de las tareas más complejas de su pontificado.

El banco se vio afectado por numerosos escándalos, entre ellos el lavado de dinero de la mafia, y se convirtió en el símbolo de la opacidad y de la complicidad -voluntaria o no- del Vaticano con algunas organizaciones criminales.

El Papa había pedido a expertos y comisiones que estudiaran cómo hacer al IOR más transparente.

"El Santo Padre aprobó una propuesta sobre el futuro del IOR, reafirmando la importancia de su misión por el bien de la Iglesia, la Santa Sede y el Estado del Vaticano. El IOR va a continuar sirviendo con prudencia y suministrando servicios especializados a la Iglesia Católica en todo el mundo", indicó un comunicado.

El plan fue desarrollado conjuntamente por representantes de la Pontificia Comisión Referente sobre el IOR, la Pontificia Comisión Referente de Estudio y Dirección sobre la Organización de la Estructura Económico-Administrativa de la Santa Sede, la Comisión Cardenalicia del IOR y el Consejo de Superintendencia del IOR. Luego fue presentada al papa Francisco por el cardenal-prefecto de la Secretaría para la Economía, con el consenso del cardenal Santos Abril y Castelló, presidente de la Comisión Cardenalicia del IOR.

La propuesta fue definida sobre la base de informaciones relativas al estatus legal del IOR y la operatividad realizada, informaciones recogidas y presentadas al Santo Padre y su Consejo de Cardenales por la Comisión Referente en febrero de 2014.

Las actividades de la entidad seguirán "bajo la supervisión de la Autoridad de Información Financiera (AIF)", un órgano de control creado por Benedicto XVI y reforzado por Francisco. El Vaticano también anunció la creación de "una estructura legal e institucional para regular las actividades financieras en el seno de la Santa Sede y el Vaticano".

El portavoz del IOR, Max Hohenberg, se congratuló del "gran reconocimiento" del Pontífice a la "validez de nuestra misión de servicio y al trabajo llevado a cabo en los últimos doce meses".

La entidad es el canal obligado por el que transitan los fondos de las congregaciones activas en todo el mundo (escuelas, hospitales, campamentos de refugiados, etcétera). Pueden tener cuentas en ella instituciones católicas, religiosos, empleados del Vaticano, además de embajadas y diplomáticos acreditados ante la Santa Sede.

A fines de diciembre de 2012, el IOR administraba fondos por un total de 6.300 millones de euros, y el banco tenía un patrimonio neto de 769 millones de euros.

Francisco había afirmado en 2013, ante los empleados del IOR, que las administraciones "son necesarias, pero hasta cierto punto", antes de lanzar su afirmación: "San Pedro no tenía cuenta bancaria".

Una vez decidido el mantenimiento del IOR, aunque con un mayor control, las actuales prioridades de este instituto fueron enumeradas por Hohenberg: primero, terminar el análisis iniciado por la sociedad

de consultores estadounidense, Promontory, de todas sus cuentas; en segundo lugar, trabajar en una mejor integración del IOR en las diferentes entidades del Vaticano y, en fin, introducir mejoras operativas.

Agencias AFP, ANSA, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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