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El “Paseo de la Fama” y otras famas de Hollywood

Hollywood sigue siendo, aunque sea en la imaginación de muchos, el lugar donde las estrellas viven y trabajan, aunque no sea tan así, y que es indiscutiblemente la capital del cine y la televisión del mundo. Y es por el cine y la TV que gente de todo el mundo, sin haber pisado jamás esa zona de California, conoce Beverly Hills y Bel-Air, allí donde viven los ricos y famosos, donde están las casas de Madonna, Keanu Reeves, Halle Berry, Jackie Chan, Nicholas Cage, Britney Spears. De pronto, divisar la mansión Playboy provoca cierta complicidad y trata de espiar si aparece Hugh Hefner. Al pasar por Melrose Av. o por Rodeo Drive, donde se suceden las boutiques (Armani, Gucci, Prada, Chanel, Bijan, Louis Vuitton) el visitante trata de recordar cuál fue la última película en que vio esa panorámica. Pero frente al hotel Regent Beverly Wilshire no tiene dudas, de ahí salía Julia Roberts de estar con Richard Gere en «Pretty Woman» («Mujer bonita»). Ofrecemos pistas para un encuentro con ese constante escenario que es el barrio de Hollywood.
Cabizbajos y meditabundos
El recorrido por «El Paseo de la Fama» («Hollywood Walk of Fame») debería iniciarse en la mítica esquina Bob Hope, donde se unen el boulevard Hollywood y la calle Vine, y donde la leyenda dice que directores encontraban estrellas en ciernes que lanzaban a la fama, que allí fue donde realmente empezó todo. En esa esquina, un monumento recuerda que hace un siglo, el 10 de marzo de 1910, se estrenó la primera película filmada en ese barrio.
A partir de allí, el visitante anda cabizbajo y meditabundo de la calle Gower hasta avenida La Brea, mirando más de 2.000 estrellas de personas honradas por la Cámara de Comercio de Hollywood por su contribución al «show business». Además del nombre, las estrellas contienen el emblema del sector al que contribuyó: cámara (cine), televisor (TV), fonógrafo (música), micrófono (radio), máscara (teatro), por lo tanto, se pueden descubrir nombres de actores, actrices, directores de cine, empresas productoras, personajes de dibujos animados, títeres, cantantes, conjuntos y grupos musicales, conductores de radio y TV, deportistas, y hasta las «estrellas redondas» de los astronautas de la misión Apollo 11: Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, en la calle Vine y Boulevard Hollywood.
El museo de la ropa interior
En el 6608 Hollywood Boulevard está la tienda Fredericks of Hollywood, que desde 1946 vende lencería buscadamente erótica que publicitaba con el slogan «tenga el look de la esposa de un millonario». Allí está el museo «Celebrity Lingerie Hall of Fame», que expone ropa interior donada por las clientas Ava Gardner, Marilyn Monroe, Lana Turner, Madonna, Cher, Pamela Anderson, prendas que se vieron en películas, por caso la que Kim Bassinger utilizó en «Nueve semanas y media». Pero quien busque lencería con glamour tendrá que ir al 6801 Hollywood Blvd., donde está Victorias Secret, que en vez de actrices se promociona con supermodelos como Gisele Bünchen, Claudia Schiffer, Tyra Banks, Laetitia Casta o Valeria Mazza.
Muchas huellas y un fantasma
En el 6925 de Hollywood Blvd. resulta inevitable parar en el Graumans Chinese Theatre para ver, además de esa curiosa sala de dudoso diseño chino, huellas de pies, manos, palabras y una firma de los más famosos. Un rito que empezó cuando en 1927 se construía el teatro y la actriz Norma Talmadge patinó y cayó en el cemento húmedo. Allí el visitante puede poner sus manos donde estuvieron las de Humphrey Bogart, Al Pacino o Johnny Depp.
Enfrente, 7000 Hollywood Blvd., está el histórico Hollywood Roosevelt Hotel, donde se entregaron por primera vez los Oscar, Scott Fitzgerald escribía en el restorán Cinegrill, Marilyn Monroe tenía la suite 246, Reagan no pensaba ser presidente, y aún hoy hay quienes prefieren no andar por el octavo piso donde se pasea el fantasma de Montgomery Clift.



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