Marines comenzaron a ponerse en marcha ayer en el valle de Helmand. Se trata de un territorio desolado, rodeado de cultivos de opio, que constituyen el 90% de la producción mundial.
Kabul - Estados Unidos inició una fase decisiva de la mayor ofensiva militar en Afganistán desde la retirada del Ejército soviético en 1989, que tiene por fin superar el pantano que impuso el dominio talibán en el valle de Helmand.
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En la etapa lanzada ayer, más de 4.000 marines estadounidenses y 650 soldados afganos procuran llegar al corazón del centro de producción de opio que sustenta el dominio de los islamistas.
La Operación Khanjar o «ataque de la espada» asume el desafío de revertir en pocos días el atascamiento de la situación tras ocho años de intervención militar en el marco de la OTAN. Barack Obama envió recientemente 21.000 soldados adicionales, para completar un contingente de 68.000 efectivos hacia fin de año, lo que duplicaría el número de uniformados presentes en el país en 2008. El objetivo del Pentágono es lograr una victoria con-tundente antes de agosto, cuando tendrán lugar en Afganistán elecciones presidenciales.
«La intención es ir en grande, ir con fuerza e ir rápido, y al hacerlo estaremos salvando vidas en ambos bandos», dijo a su per-sonal antes de la operación el brigadier general Larry Nicholson, comandante de los marines en el sur de Afganistán.
Con la violencia provocada por los talibanes en su máximo nivel desde que el grupo islamista fue derrocado en 2001, la operación marca la primera gran prueba de la nueva estrategia de Obama.
El Ejército norteamerica-no dijo ayer que un soldado estaba desaparecido en el sureste de Afganistán desde el martes, antes de que comenzara la operación en Helmand, y se creía que había sido capturado por militantes.
Los talibanes prometieron que sus miles de combatientes en el sur de Helmand y Kandahar contraatacarán la ofensiva. En el primer día de la operación «ataque de espada», al menos un integrante del cuerpo de marines norteamericanos murió y varios resultaron heridos.
Bloqueo
A esta incursión norteamericana se le suma el hecho de que en Islamabad, el Ejército paquistaní anunció que estaba desplegando tropas en la frontera para bloquearle el paso a cualquier combatiente talibán que intente huir de la nueva ofensiva. Los talibanes, a través de un comunicado, indicaron que uno de sus combatientes había muerto y dos fueron heridos.
La feroz incursión se dio por aire y por tierra. Oleada tras oleada de helicópteros transportaron marines en las primeras horas de la madrugada a través del valle, una medialuna caracterizada por plantaciones de trigo, campos de opio (concentra el 90% de la producción mundial) atravesados por canales, y salpicada por algunas viviendas de adobe.
Cientos de marines más avanzaron por tierra en caravanas a través de un área desolada conocida como el Desierto de la Muerte.
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