La jornada estuvo marcada por el informe del Departamento de Energía sobre las reservas estadounidenses que reveló una caída en los stocks de crudo, pero casi ninguna merma en la producción pese a los bajos precios. Las reservas de crudo disminuyeron en 5,5 millones de barriles, pero la producción bajó apenas la ínfima cantidad de 11.000 barriles por día, lo que la mantiene en 9,3 millones, bien cerca de un nivel récord en décadas.
Gene McGillian, analista de la firma Tradition Energy, comentó que "la producción estadounidense sigue por encima de 9,3 millones de barriles diarios en un contexto de oferta excesiva en todo el mundo". La caída de los stocks de crudo se explica por una fuerte baja de las importaciones estadounidenses, lo cual relativiza las consecuencias favorables para el mercado mundial.
Asimismo, las reservas de gasolina aumentaron en forma inesperada y la demanda de productos petroleros se vio mucho más débil que la semana pasada.
El petróleo perdió un tercio de su valor desde junio ante un aumento de la producción en Estados Unidos, volúmenes de producción récord de crudo en Oriente Medio y las preocupaciones sobre una menor demanda en las economías de Asia. "La tendencia continúa a la baja, pero en una fase errática donde se están haciendo intentos por una recuperación", dijo Robin Bieber, director de PVM Oil Associates.
| Agencias AFP y Reuters |



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