24 de febrero 2016 - 00:00

El PSOE avaló condiciones para formar gobierno

Madrid - El pacto entre el Partido Socialista (PSOE) y el liberal Ciudadanos para la investidura de Pedro Sánchez como jefe del Ejecutivo español es desde ayer una realidad de facto, si bien no garantiza al hasta ahora jefe de la oposición una victoria en la votación parlamentaria de la semana que viene. Sánchez aceptó ayer la condición que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, le presentó como irrenunciable para darle su apoyo: una reforma exprés de la Constitución española en cinco puntos. "Que no le quepa duda a los españoles de que habrá acuerdo", dijo Sánchez. PSOE y Ciudadanos, segunda y cuarta fuerza, reúnen 130 escaños (90 socialistas y 40 liberales), una suma insuficiente por sí misma para poder investir al socialista. Precisan al menos la abstención del Partido Popular de Mariano Rajoy (122 escaños) o del izquierdista Podemos (69), primera y tercera fuerza en la cámara.

Al cierre de esta edición, ninguna de las dos formaciones estaba dispuesta a facilitar la investidura de Sánchez con una abstención. "No los vamos a apoyar", dijo Pablo Iglesias, el líder de Podemos, que sigue defendiendo un Gobierno de coalición de izquierdas con él como vicepresidente de Sánchez.

El liberal Albert Rivera dejó ya abierta la puerta a entrar en un Ejecutivo con Sánchez y confía en poder convencer a Rajoy de que se abstenga en los contactos que su partido y el PP tendrán en los próximos días. Su principal argumento es que un pacto con su partido evita que el PSOE se eche en brazos de Podemos, la opción más temida por la derecha y por el sector empresarial.

El rey Felipe VI encomendó a Sánchez a principios de mes la tarea de intentar formar Gobierno tras declinarla Rajoy por no ver opción de reunir el apoyo suficiente para ganar una votación de investidura. PSOE y Ciudadanos llevan dos semanas negociando en un clima de entendimiento de sus líderes, que el lunes abonaron el camino a lo que ayer sucedió en una reunión en secreto.

Los cinco puntos de la reforma de la Constitución a realizar en los tres primeros meses de Gobierno incluyen la limitación del mandato del jefe del Ejecutivo a ocho años, la despolitización de la Justicia y la supresión del aforamiento de diputados y senadores para que no puedan protegerse en casos de corrupción. Los otros dos son la facilitación de las iniciativas legislativas populares y una reforma de la administración para suprimir duplicidades que pasa por eliminar las Diputaciones Provinciales.

Agencia DPA

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