21 de abril 2015 - 00:00

El voto en blanco salió cuarto y la abstención creció

Casi como una paradoja, el caudal de votos en blanco de las dos elecciones del domingo se convertirá, de ahora en más, en la meta de campaña de los candidatos. El mismo esquema aplicará para la captación de los electores que optaron por no concurrir a las urnas, elevando hasta el 35% el nivel de ausentismo.

La importancia porcentual del voto en blanco quedó expuesta, por ejemplo, en las PASO de Mendoza, donde trepó al 3,75% y se ubicó de esta manera en el cuarto lugar, detrás del Frente de Izquierda, que se quedó con el 7,09%. Son alrededor de 38 mil votos que se disputarán, desde ahora y hasta el 21 de junio, los tres candidatos a gobernador.

En Santa Fe, el "no voto" también fue significativo y se ubicó en el 5° puesto, detrás del Frente Renovador, con el 6,09%, a escasos 12 mil votos del candidato del massismo, Oscar Martínez.

El faltazo a las urnas es otro elemento para destacar. En ambas provincias, los niveles de asistencia rondaron el 65% y el 70% , casi 6 puntos menos que en las PASO anteriores.

La creciente apatía de la sociedad por la política y la instancia de que haya sido una elección primaria y no una general constituyen dos argumentos para entender el porqué de esos números.